La reforma contempla que estas disposiciones sean aplicables a partir del proceso electoral de 2028
Con 34 votos a favor, dos en contra y una abstención, el Congreso local avaló la minuta federal que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para aspirar a la Presidencia de la República, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Texto: Fernando Foster
Chilpancingo de los Bravo, Gro., 30 de septiembre de 2026.— El Pleno del Congreso de Guerrero aprobó la minuta de reforma constitucional en materia de nacionalidad única para quienes aspiren a ocupar la Presidencia de la República, las gubernaturas de los estados y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, en medio de críticas de las bancadas del PAN y Movimiento Ciudadano.
La aprobación se realizó sin la presencia de la bancada del PRI, cuyos integrantes abandonaron el salón de sesiones antes de que iniciara la discusión del dictamen.
La minuta, enviada por el Senado de la República a las legislaturas estatales como parte del procedimiento establecido en el artículo 135 constitucional, reforma los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución federal.
El dictamen establece que quienes aspiren a dichos cargos deberán ser mexicanos por nacimiento y no tener ni adquirir otra nacionalidad. En caso de contar con una segunda nacionalidad, deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos o candidatas.
Además, durante el ejercicio del cargo no podrán adquirir o solicitar otra nacionalidad, utilizar un pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos ante otro Estado ni acogerse a la protección diplomática de un gobierno extranjero.
La reforma contempla que estas disposiciones sean aplicables a partir del proceso electoral de 2028 y no afecten a quienes actualmente ocupan los cargos señalados.
El dictamen fue aprobado con 34 votos a favor de Morena, PVEM y PRD; dos en contra, de MC y PAN, y una abstención del PRD.
Durante la discusión, la presidenta de la Comisión de Estudios Constitucionales y Jurídicos, defendió el dictamen bajo el argumento de que la reforma busca establecer una condición de lealtad exclusiva hacia México para quienes encabecen los poderes ejecutivos federal y estatales.
La legisladora sostuvo que la modificación no priva a los mexicanos por nacimiento de su nacionalidad, sino que establece un requisito de elegibilidad para quienes pretendan ocupar alguno de los tres cargos contemplados.
También afirmó que la medida es compatible con otros artículos constitucionales y con los derechos políticos, al establecer la posibilidad de renunciar previamente a una segunda nacionalidad.
Por Morena, el coordinador parlamentario y presidente de la Junta de Coordinación Política, Joaquín Badillo Escamilla, respaldó la minuta y sostuvo que quienes gobiernen el país o una entidad federativa deben mantener un vínculo jurídico de nacionalidad exclusivamente mexicana.
Argumentó que la medida busca evitar posibles conflictos derivados de vínculos jurídicos con otros Estados y la consideró una disposición relacionada con la soberanía nacional.
En contra de la reforma, la diputada del PAN, María Irene Montiel Servín, sostuvo que la doble nacionalidad no implica necesariamente una doble lealtad y cuestionó que la reforma pueda restringir los derechos políticos de mexicanos que adquirieron otra nacionalidad.
La legisladora señaló que existen mecanismos establecidos en la legislación mexicana para que los mexicanos por nacimiento con otra nacionalidad puedan acceder a determinados cargos, mediante la acreditación de la nacionalidad mexicana y la renuncia correspondiente.
También argumentó que la reforma podría afectar particularmente a las comunidades migrantes, entre ellas las de Guerrero, y cuestionó que no se hubiera realizado un proceso más amplio de consulta antes de modificar la Constitución.
Por Movimiento Ciudadano, la diputada Erika Lorena Lührs Cortés también votó en contra y sostuvo que tener dos nacionalidades no significa necesariamente tener dos lealtades.
La legisladora destacó la situación de las familias mexicanas que viven en el extranjero y señaló que Guerrero mantiene una importante relación económica y social con sus comunidades migrantes.
Consideró que la lealtad hacia México debe analizarse a partir de los actos y responsabilidades de una persona y no únicamente por el número de nacionalidades o pasaportes que posea.
Con la aprobación de la minuta, Guerrero se suma al proceso de ratificación de la reforma constitucional federal, que deberá ser respaldada por el número de legislaturas estatales requerido para su incorporación definitiva a la Constitución.