La segunda vocal de la mesa directiva de la asociación civil Museo Naval de Acapulco, Karla Galarce Sosa, ha renunciado a ese cargo honorario.
Enseguida, la carta de renuncia de la señorita Galarce.
Acapulco, Guerrero; 25 de febrero de 2026.
Rosalía Mondragón Sosa
Presidenta de la Mesa Directiva
Asociación Civil Museo Naval de Acapulco
Por medio de la presente me dirijo a usted y a las y los integrantes de la Asociación Civil Museo Naval de Acapulco para presentar formalmente mi renuncia a la Mesa Directiva como Segunda Vocal de esta institución, de la cual formé parte de manera honoraria y comprometida durante los últimos años.
Mi participación respondió a una convicción genuina de fortalecer la imagen pública del Museo Naval, contribuir con mi experiencia profesional y sumar esfuerzos para consolidar un proyecto cultural que considero valioso para la memoria marítima de Acapulco y del Pacífico mexicano.
Las gestiones institucionales y de vinculación que realicé incluyeron la obtención de apoyos que hicieron posible el traslado de algunas personas que integramos la Mesa Directiva para la entrega del facsímil del Códice Nuttall al museo escolar de la primaria Progresista de Villa de Tututepec, Oaxaca.
Dicho viaje fue financiado gracias a gestiones personales realizadas ante empresas del sector minero con presencia en Guerrero, como Minera Media Luna, filial de Torex Gold, e Industrias Peñoles, propietaria de Mina Capela, aportaciones que se concretaron en favor del Museo.
Coincidimos entonces en que esa salida del Museo a otra comunidad representaba un momento histórico que debía acompañarse de una estrategia clara de comunicación y de un reconocimiento público amplio.
Solicité que desde las redes sociales institucionales del Museo se agradeciera no solo a las empresas que hicieron posible el viaje, sino también a las personas, instituciones y organismos que han respaldado al Museo desde su fundación. Lamentablemente, esta petición no fue atendida en los términos planteados. A partir de ese momento advertí un cambio en la conducción operativa y en el discurso público institucional, con un tono confrontativo hacia distintos niveles de gobierno y hacia instancias públicas, estilo con el cual no coincido.
Mi convicción profesional y personal es construir puentes, dialogar y fortalecer relaciones institucionales, entendiendo que el desarrollo cultural y la permanencia de proyectos como este dependen, en gran medida, de la colaboración con las autoridades y con la sociedad en su conjunto.
Estas diferencias de fondo, así como la falta de formalización y claridad en los acuerdos relacionados con mi participación en la estrategia de comunicación, marcaron el punto de quiebre que motivó mi distanciamiento.
Hoy considero responsable y congruente formalizar esa decisión mediante esta renuncia. Expreso mi preocupación por el rumbo actual y por el riesgo de debilitamiento institucional que percibo. Sin embargo, mi deseo es que el Museo Naval de Acapulco pueda retomar el espíritu plural, académico y colaborativo que le dio origen hace 25 años.
Agradezco la oportunidad de haber formado parte de este esfuerzo colectivo y reitero que mi retiro no obedece a animadversión personal alguna, sino a diferencias claras en la visión y en la forma de conducción institucional.
Sin otro particular, reciban un cariñoso y respetuoso saludo.
Atentamente
Karla Galarce Sosa
ccp: Maricela Quinto Gaytán, María Morales, Malena Steiner, Jacinto Adano,
integrantes de la Mesa Directiva.