Josefina Aguilar Pastor
Chilpancingo, Guerrero, 4 de diciembre de 2025.- Representantes de distintos medios de comunicación, se manifestaron en la entrada del cuartel de la Guardia Nacional (GN), en protesta y repudia de la agresión de que fue víctima la reportera Alexsa Bello, de parte de un elemento de dicha corporación.
Tras una marcha que partió del punto conocido como Parador del Márquez; las y los comunicadores llegaron a la sede de la GN, ubicada metros adelante, donde la reportera narró que los hechos ocurrieron el pasado miércoles, cuando cubría el hallazgo de tres cuerpos abandonados en las inmediaciones de la comunidad de Huitziltepec, perteneciente al municipio de Eduardo Neri.
Al lugar añadió la comunicadora, un elemento de la Guardia Nacional a bordo de la patrulla 26 451 en el puesto de «tirador» lanzó las siguientes expresiones misóginas, discriminatorias y de demérito profesional como «la pinche periodista está tomando fotos» y «pinche vieja amarillista».
Mencionó que esta no es la primera vez, que junto con otros reporteros que cubren hechos de violencia, incluso en lugares donde ni siquiera los uniformados quieren ir, han sido agredidos de manera verbal, como ocurrió el pasado 18 de julio sobre la carretera Chilpancingo -Chichihualco otro grupo de elementos los llamó «Bestias».
Acusó que no conforme con la agresión verbal, el mismo régimen denunció la publicación de la denuncia que hizo en su red social –facebook-, sobre la agresión de que fue objeto, logrando que fuera eliminada.
En su pronunciamiento, Alexsa Bello Por ello, a los mandos de la Guardia Nacional para que verifique que sus elementos sean aptos para estar en contacto con la ciudadanía, luego de que las reiteradas agresiones, demuestran que de nada sirven sus campañas de proximidad social si no tienen la ética, mientras que a la comisión Nacional de Derechos Humanos y a CDHEG, que volteen a ver a los reporteros, “no queremos ser parte de las estadísticas, porque en casos donde la violencia nos ha vuelto rehenes solo han cerrado los ojos y han hecho oídos sordos, sostuvo.
Dichas acciones fueron calificadas por el gremio periodístico como un atentado a la libertad de expresión y una agresión al mismo ejercicio del periodismo, por parte de supuestos servidores públicos que desconocen los derechos de la población y de los comunicadores, como transmisores de los hechos que ocurren diariamente.
En ese mismo sentido, cuestionaron la actuación de la titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG), Cecilia Narciso Gaytán, quien se mantiene al margen de este tipo de agresiones dirigidas al gremio periodístico, el cual no pide privilegios, solo el respeto irrestricto a informar de la manera oportuna a la población, con pleno apego a la Constitución y normas que amparan el ejercicio periodístico.
A nombre de la Delegación XVII del Sindicato Nacional de Redactores del Prensa (SNRP), Jesús Saavedra Lezama, Secretario General de dicha agrupación, llamó al coordinador de la GN en Guerrero, Oscar García Ponce de León, a aplicar el protocolo interno de sanción disciplinaria y conmine a sus elementos a que se conduzcan de manera correcta como servidores públicos, y respeto a la libertad de expresión.
“Nosotros no somos enemigos de nadie, nosotros damos cobertura a hechos periodísticos”, subrayó el comunicador, al tiempo que refirió otra agresión a reporteros por parte de elementos de la Fiscalía General del Estado que la noche de este miércoles cubrían un hecho delictivo, “nuestra exigencia es que respeten nuestro trabajo como periodistas y que ellos hagan su trabajo como autoridades”, reiteró.
La agresión verbal en contra de la comunicadora Alexsa Bello, es doblemente condenable, ya que no solo fue dirigida por su desempeño como reportera, sino como mujer, lo que denota una doble violencia de género que se supone, desde el gobierno federal, del cual depende la GN, condena este tipo de acciones de parte de servidores públicos.
El gremio periodístico de Chilpancingo, repudia y condena la agresión en contra del mismo, venga de donde venga, sobre todo, cuando proviene de una cultura machista como la que prevalece al parecer al interior de la GN.