Marcial Campuzano
Marcada por la violencia que se encarnizó la noche del 24 de diciembre con el asesinato del presidente del Patronato de la Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo Martín Roberto Ramírez, y del presentador de programas José Vidal en la plazuela del Barrio de San Mateo, la Feria de Chilpancingo resultó ser un rotundo fracaso: no fue inaugurada, no hay juegos mecánicos; el elenco artístico del Teatro del Pueblo canceló su presentación, y los comerciantes exigen la devolución del pago que hicieron por la renta de espacios.
Además, la tradicional feria adolece de eventos en la plaza de toros “Belizario Arteaga”, que es el espacio más popular por la presentación de artistas y jaripeos, incluyendo eventos para festejar el “Día del Niño” el 6 de enero.
Desde un principio, la celebración de la 199 edición de la Feria de San Mateo Navidad y Año Nuevo estuvo marcada por la tentativa cancelación de ese evento de fin de año de los chilpancingueños, por las condiciones en que se encuentra el Recinto Ferial que fue abandonado con obras inacabadas por la empresa constructora que contrató la SEDATU, en las que se habrían invertido más de 300 millones de pesos.
Esto es, la remodelación de las instalaciones de la Feria como comúnmente se le conoce a ese espacio, fue también un rotundo fracaso sin sanciones contra quienes tuvieron bajo su responsabilidad los trabajos.
La gota que derramó el vaso y que dio paso a la prácticamente cancelación de la Feria, fueron los asesinatos del presidente del Patronato Martín Roberto Ramírez Ruiz, quien además era presidente del populoso Barrio de San Mateo; y del joven presentador de programas José Vidal Nava, quienes fueron ultimados a tiros la noche del 24 de diciembre casi al iniciar el tradicional “Teopancalaquis”, que consiste en un recorrido con danzas en el que participan los 5 barrios de Chilpancingo que termina en la catedral “La Asunción de María” en el zócalo.
Tradicionalmente la Feria es inaugurada al filo de las 12 del día del 25 de diciembre de cada año. En esta ocasión el evento fue programado para las 18:00 horas lo cual no ocurrió. A la cita no llegaron las autoridades municipales. En el Recinto Ferial sólo había comerciantes que exigían la llegada del director de Gobernación y de integrantes del Patronato exigiendo explicaciones y en otros casos la devolución de los 4,500 pesos que pagaron por un espacio de 9 metros cuadrados para colocar sus puestos.
Las autoridades municipales garantizaron condiciones de seguridad con presencia de elementos policiacos de los 3 órdenes de gobierno, a los comerciantes que decidan quedarse a vender sus productos; y propuso a los que decidieron levantar sus puestos la devolución del 50 por ciento de lo que pagaron. Muchos a mano alzada aceptaron ésta última opción.
Otro dato relevante dado a conocer por las autoridades municipales, fue la cancelación de los artistas que se presentarían en el Teatro del Pueblo por la falta de condiciones de seguridad. Ante esto la autoridad municipal informó que vería la posibilidad de contratar artistas locales.
A las instalaciones del Recinto Ferial no llegaron los juegos mecánicos. Lo único que había era un juego infantil inflable, y algunas mesas de restaurantes que ofrecían tacos a la escasa concurrencia que visitó las instalaciones.
La remodelación a medias de las instalaciones de la Feria representa un grave peligro, por la presencia de innumerables picos de varillas metálicas que salen de obras inacabadas; hay andadores sin pavimentar, no hay un adecuado sistema de energía eléctrica ni alumbrado.
Hasta este jueves no había un reporte oficial sobre la cancelación total de la Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo, ni sobre la presunta desintegración del Patronato que quedó sin líder tras el asesinato de su presidente, quien este jueves fue sepultado al igual que José Vidal.