Un testigo muerto y un correo anónimo sostienen la acusación contra el autor del crimen más impactante de Chilpancingo

Un testigo muerto y un correo electrónico anónimo son el eje que sostiene las acusaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) contra el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, Germán Reyes Reyes, detenido por el homicidio del alcalde capitalino Alejandro Arcos Catalán.
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Tomado de Amapola, periodismo transgresor
Marlén Castro
Chilpancingo
Miércoles 13 de noviembre del 2024
Un testigo muerto y un correo electrónico anónimo son el eje que sostiene las acusaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) contra el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, Germán Reyes Reyes, detenido por el homicidio del alcalde capitalino Alejandro Arcos Catalán.
A las 5:30 de este martes 11 de noviembre, después de la detención de Reyes Reyes ocurrida a la 1:15 de la tarde en su oficina de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, se llevó a cabo la audiencia inicial de formulación de imputación en contra del acusado, el teniente del Ejército y Fuerza Aérea, quien también se desempeñó como fiscal especial de delitos graves en la FGE, hace menos de un año.
En la formulación de los elementos de prueba, el Ministerio Público señaló a Reyes Reyes de formar parte del grupo del crimen organizado Los Ardillos, de ser él quien privó de la libertad al alcalde en un rancho de Quechultenango y ordenar su asesinato, por oponerse a nombrar a más personas de este grupo en su gabinete.
La audiencia que se desarrolló en la Sala 1 del Juzgado de Control y Enjuiciamiento Penal del Poder Judicial estatal duró doce horas y media; inició a las cinco y media de la tarde del martes  y concluyó a las seis de la mañana de este miércoles. Tuvo varios recesos determinados por diversas circunstancias relacionadas con la misma audiencia, la primera, porque la FGE pidió que esta fuera privada por la gravedad de los hechos y la jueza argumentó que la sociedad de Chilpancingo tenía derecho a conocer lo que estaba pasando, también porque el inculpado solicitó como parte de sus garantías que fuera pública y que hubiera medios de comunicación.
Durante la audiencia, el Ministerio Público expuso que Alejandro Arcos murió a causa de una hemorragia masiva por la decapitación con un instrumento contundente, es decir, estaba vivo cuando su cabeza fue desmembrada.
Al acusado, después de doce horas y media de audiencia se le dictó prisión preventiva y se ordenó su reclusión en la cárcel de Chilpancingo, en una área especial, dado que su desempeño como fiscal especial de delitos graves y abordar casos de alto impacto lo pondría en riesgo en la prisión.
El acusado solicitó la ampliación del tiempo para formular su defensa antes de la vinculación a proceso, es decir, 144 horas.
La segunda audiencia tendrá lugar a las 10 de la mañana del 18 de noviembre.

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