Manuel S. Leyva Martínez.

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Por: Miguel Ángel Mata Mata

GOBIERNITOS

Héctor Contreras Organista, cronista de facto de Chilpancingo, acertó en el comentario: “estos gobiernitos”.

El diminutivo aplica.

LOS ÁNGELES VERDES

Cuando se poncha una llanta sobre la carretera y no traemos ni gato ni llave de cruz. Cuando el radiador saca vapor porque no cerramos correctamente el tapón. Cuando se nos olvidó que el coche usa aceite y de pronto se apaga en la carretera, ya federal, ya concesionada.

En esos cotidianos casos, aparecen, sobre la negrura de la cinta asfáltica, unos señores llamados Ángeles Verdes. Revisan la unidad descompuesta. Si pueden, reparan la falla. De lo contrario piden una grúa y llevan el auto a la caseta de cobro, o pueblo, mayormente cercano.

Bien puesto el poético nombre. Ángeles Verdes, a quienes aparecen de la negrura del asfalto a rescatarnos de nuestra imprudencia.

Poético el nombre porque fue impuesto por quien propuso el proyecto y logró ser el primer director, en el plano nacional. Se trata de uno de esos héroes que nos ayuda en tan solo un instante y que fue poeta.

Ese personaje nació en el barrio de Tequicorral, en Chilpancingo.

EL SNRP

El Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa fue, por décadas, un prestigiado grupo de periodistas asociados que trabajaron en los medios de comunicación impresos con mayor prestigio en el país.

El Universal, Ovaciones, la agencia de noticias, United Press International (UPI), entre otros, de la capital de la República, firmaron contratos colectivos con ese sindicato.

Luis Jordá Galeana, reportero guerrerense que se hizo en la ciudad de México, ocupó el cargo de secretario general de tan prestigiado sindicato.

Él atendió la solicitud de un poeta, a principios de la década de 1980, para rescatar de la abulia y somnolencia las delegaciones de ese sindicato en Iguala, Chilpancingo y Acapulco.

El poeta lo consiguió.

Fueron electos, secretarios generales de las respectivas delegaciones, Félix Salgado Macedonio, en Iguala. En Chilpancingo, Héctor Contreras Organista y en Acapulco Rodrigo Huerta Pegueros.

La posterior historia de ese sindicato fue de luces que se apagaron, de a poco, ante la irrupción de inescrupulosos personajes que han matado el espíritu laboral de esa agrupación. Pero, eso, es otra historia.

El poeta sí fue profeta en su tierra.

TIJUANA

El poeta, y su amigo, el muralista Hugo Zúñiga Galeana, llegaban, puntuales, a las tertulias que sosteníamos algunos reporteros, el último viernes de cada mes, en Felipe Valle número cinco, quinto piso, en el barrio de la playa, en Acapulco.

Entre lecturas de poemas, mezcal, cerveza, debates políticos y uno que otro acoso entre compañeros que se reconocieron ahí, el poeta platicó de su otro proyecto: llevar a Tijuana, una ciudad fronteriza y de migrantes, la cultura de Guerrero.

Lo consiguió. Mari Trini Ponce Rosas, poetiza y reportera de Acapulco, fue el vivo ejemplo de ese proyecto. Allá, y en San Diego, Estados Unidos, trabajó como reportera y publicó sus poemas, con el impulso del poeta querido.

En Tijuana fue instalado un centro cultural guerrerense de la autoría de él, nuestro laureado poeta, y a donde fueron invitados compositores de canciones como, por ejemplo, Indalecio Ramírez, el Indio de Igualapa, entre muchos otros.

HÉCTOR CONTRERAS

El poeta dirigió, en Acapulco, el diario Avance. Fue el jefe de prensa del gobernador Israel Nogueda. Fue el primer director del Parque Papagayo. Y fue amigo de todos.

De él, recuperamos el artículo escrito por Héctor Contreras Organista:

Manuel Salvador Leyva Martínez, nació en Chilpancingo el 15 de enero de 1930, en el barrio Tequicorral.

Fueron sus padres don Nicolás Leyva Vélez y doña Lorenza Martínez Pólito

Fue autor de «Canto Íntimo a Chilpancingo», el más bello poema estructurado con tanto amor y delicadeza a nuestro terruño.

A él obedece que en ese poema yo me haya motivado a investigar la vida y la obra poética de otro grande de la poesía universal nacido en Chichihualco, Don Lamberto Alarcón Catalán sepultado en Ciudad Acuña, Coahuila.

Quise traer sus restos mortales a la Rotonda de los Hombres Ilustres de Guerrero en Chilpancingo, pero su esposa me dijo:

«Lamberto se queda para siempre, porque para su epitafio, escribió: «Yo que vine de la Mesopotamia de las costas de Guerrero, a sembrar mis raíces en Ciudad Acuña».

En el poema dedicado a Tierra Caliente, Manuel S. Leyva Martínez, dice: «Yo no tengo pinto el cuerpo, pinto tengo el corazón».

Ganó un gran premio universal en la Habana con su preciosa obra «La Matagente»…

¡Cómo se amarían sus padres, que ella divulga el secreto!…

Manuel fue jefe de prensa con Israel Nogueda Otero y fue director fundador de «Los Ángeles Verdes» en 1957.

Participó con un poema bellísimo en el último Carnaval que hubo en Chilpancingo, en 1981.

El concurso lo ganó el querido maestro Don Amadeo García Pastor y Manuel estuvo presente.

Manuel S. Leyva Martínez fue un chilpancingueño universal porque ganó un premio mundial de poesía en Europa. Lo coronaron con laureles dorados.

Su gran amigo el profesor Jesús Rodríguez Salgado, escribió un libro homenaje para Manuel.

Tuve la dicha de grabar su bellísimo poema «Canto Íntimo a Chilpancingo», y cuando muy de vez en cuando visitaba su tierra, quería escucharlo en mi voz.

Descanse en paz el laureado poeta chilpancingueño de corte mundial.

LOS GOBIERNITOS

Héctor Contreras sigue escribiendo:

Qué lástima que de los gobiernitos que padecemos, ya no quede ni el cascarón de la cultura.

A estas horas ya se estuviera preparando por lo menos un día de Duelo en el municipio y una semana cultural con sus obras y por lo menos reimprimir uno de sus libros, con una comisión de Cabildo en Tijuana en sus funerales.

Y presumimos que «Chilpancingo es cultura».

¡Pura baba de perico, con destellos de chisme cuadrillero!

EL POETA

El poeta se llamó Manuel S. Leyva Martínez. Fue nuestro amigo y lo extrañaremos con el corazón pinto y gritando, a la Matagente, ¡Mátame, Matagente!

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