Contexto Político. Norma Otilia y el arte de mentir. (Primera parte)

Efraín Flores Iglesias
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Por Efraín Flores Iglesias

“Prometer no empobrece, cumplir es lo que aniquila”, reza una vieja expresión popular que vuelve a tener vigencia en la política en México, y más ahora en la era de la Cuarta Transformación.

La mayoría de los actuales gobernantes y legisladores prometieron en 2018 y 2021 que resolverían los graves problemas de sus municipios, estados y distritos.

Los ciudadanos confiaron ciegamente en ellos. Les dieron el voto y es la hora en que siguen esperando en que sus representantes populares cumplan con las promesas que hicieron en campaña.

Decían que no eran iguales que los del PRIAN o el PRD. Y es cierto. No son iguales, son peores.

Norma Otilia Hernández Martínez, es el más claro ejemplo.

En su arranque de campaña para la presidencia municipal de Chilpancingo, el 24 de abril de 2021, prometió resolver el problema del agua, el de recolección de basura y el de seguridad pública.

También se comprometió encabezar un gobierno de puertas abiertas e instaurar un modelo de gobernanza en el que las decisiones de la administración serían tomadas en conjunto con la ciudadanía, haciendo valer el poder del pueblo.

“Resolveremos el problema del agua, con una visión a corto, mediano y largo plazo, en coordinación con el gobierno federal y estatal. Es un compromiso y una promesa”, insistió. (El Sol de Chilpancingo/25-IV-2021).

Y afirmó: “Ya no se puede improvisar para gobernar reaccionando ante las problemáticas, hoy Chilpancingo exige planeación, organización y combate a la corrupción, fiscalización de todo ingreso, transparencia, rendición de cuentas, paridad de género, participación ciudadana en las decisiones más importantes del gobierno municipal, derechos humanos; la base de un buen gobierno es una buena administración, es priorizar los recursos en los verdaderos problemas como es el agua”.

Es claro que le mintió a los que votaron por ella.

No ha resuelto el problema del agua, como tampoco el de la seguridad pública. Por el contrario, los problemas se han agravado. Ni hay seguridad ni agua para los habitantes de la capital del estado.

En los últimos meses se han intensificado las protestas ciudadanas por la fatal del vital líquido en gran parte de la ciudad. Y en lugar de invertir recursos para traer más agua a Chilpancingo, la alcaldesa Norma Otilia Hernández ha privilegiado más las pachangas y recorrer otros municipios de la entidad, ya que cree que su partido la postulará en 2024 como candidata al Senado de la República.

En materia de seguridad pública está reprobada, ya que su gobierno no previene el delito, a pesar de que maneja un buen presupuesto para ese rubro.

La violencia se ha disparado en Chilpancingo. Y los capitalinos viven con total zozobra, porque los criminales operan con total impunidad a cualquier hora del día.

En materia de transparencia y rendición de cuentas también está reprobada.

El poder la mareó inmediatamente. Con medio mundo se confronta. Sólo basta ver la división que prevalece al interior del Cabildo que encabeza.

Desde que llegó a la presidencia municipal ha empoderado a su esposo, Diego Omar Benigno González, quien sin contar con un cargo oficial en el Ayuntamiento, es temido por algunos directivos y trabajadores municipales, ya que ejerce un poder que ni siquiera los dos síndicos tienen.

En la sesión de Cabildo abierto del pasado 30 de marzo, fue exhibido ante cientos de ciudadanos como el que asigna las obras del municipio a las empresas. ¡Zas!

La denuncia pública la realizaron una regidora del PRI, otro del PRD y uno de Morena.

La primera edil pensó que ningún regidor se atrevería a denunciar las irregularidades que prevalecen en su administración. Hasta sus porristas (presidentes de Comités de Desarrollo de las colonias) e invitados especiales se enteraron o confirmaron el poder que ejerce su esposo en el Ayuntamiento.

La autollamada 4T tiene tres principios rectores: no mentir, no robar y no traicionar al pueblo.

Norma Otilia Hernández está en todo su derecho de aspirar a ser senadora o reelegirse en el cargo. Pero los ciudadanos están decepcionados porque ha incumplido con sus principales promesas de campaña. Y así es complicado que vuelva a ganar otra elección.

Además, ya no es bien vista al interior de su partido ni por ciertos personajes de la 4T que jugarán un papel importante en la elección del próximo año.

Nos leemos mañana.

Comentarios: efrain_flores_iglesias@hotmail.com

 

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