Crónicas de Abel San Román Ortiz

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Crónica: Un puerto de luz y sombras

ABEL SAN ROMÁN ORTIZ

Solidario y fraterno, por su amistad, el cronista Anituy Rebolledo Ayerdi: Recibe un homenaje en La Feria Internacional del Libro de Acapulco 2023 ( Fila ), donde presentó, en el zócalo, el libro Acapulco es una canción.

Un puerto de contrastes, de sonidos musicales y naturales, armónicos y agradables, con una sensación auditiva de placer y gusto, sin o con disgusto, se vive bien o mal en Acapulco. La armonía musical, y la armonía de la amistad y buena correspondencia ¡Vivir en armonía!, es lo que se desea en la Región Acapulco, en otras regiones terrestres. Se necesita armonizar, sea sonidos melodiosos y/o las ideas poco acordes, de opiniones contrarias a veces irritables con las malas actitudes.

El puerto de Acapulco, con rítmicas melodías, como olas del mar en su bahía. Con rimas becquerianas sentimentales, de la melancolía o la monotonía. Con rima: “Gigante ola que el viento riza y empuja en el mar, y rueda y pasa, y no sabe que playa buscando va…” Los que sí saben, y si ignoran la ubicación de una playa, son familias de turistas, en grupos, que preguntan, ¿Dónde está Caleta- Caletilla, Puerto Marqués, La Roqueta, La Quebrada?, entre otras playas y/o lugares históricos como El Fuerte de San Diego.

Del latín mare, el mar, masa de agua salada, con oleaje o marejada por los vientos fuertes. Qué suave brisa, el cuerpo acaricia, y un golpe de calor, con la insolación. Mar de fondo con significado de inquietud o desencanto, por todo quebranto, con el llanto. Mar de fondo también aplicable al fuerte oleaje en playas del puerto, entre otras, la del Morro, en la zona dorada del puerto. Con rima: “Colores que fundiéndose remedan en el aire, los átomos del iris que nadan en la luz ¿Los colores del arco iris?

Familias de visitantes, o locales, sienten la refrescante brisa con el aire en la bahía, y se arremolinan en playas del puerto, pese a la advertencia de riesgo por mar de fondo en la bahía, con bañistas ahogados, y otros rescatados. Y la denuncia: Las descargas de aguas del canal ubicado abajo del acceso a la playa El Morro, han formado una pequeña laguna con sedimentos oscuros que dan la impresión de ser aguas negras. La contaminación, con fuerte olor, se respira o aspira, en una playa. Tradicionales playas del puerto, que son una gran atracción, las playas que baña el mar, y para los turistas, resultan una gran diversión.

En tiempo pasado. El Morro Grande, es un promontorio rocoso que se localiza a la orilla del mar, frente al Farallón; El Morro Chato, denominado así por habitantes de viejo Acapulco, un promontorio de la orilla de la playa de Los Hornos, donde se edificó el hotel “Papagayo”. Turistas, y locales, se apasionan del ritmo del mar, quieto o agitado en playera diversión: Ritmo del mar, canción de Luis Arcaraz: “Soy prisionero del ritmo del mar, de un deseo infinito de amar…” Voy a la playa tu amor a buscar, a la luz de la luna a cantar mi desesperación… Cantemos de Álvaro Carrillo, “Luz de luna”: “Yo quiero luz de luna para mi noche triste/ para soñar divina la ilusión que me trajiste…”  En noches de intenso calor, se observa la plateada luna que emite luz en la oscuridad existencial.

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