Crónicas de Abel San Román Ortiz

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Crónica: La Semana Santa

ABEL SAN ROMÁN ORTIZ

Semana Santa, la última semana de La Cuaresma, del el Domingo de Ramos al domingo de La Resurrección. Periodo de cuarenta y seis días, dedicado a la penitencia, que abarca desde el miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Pascua, fiesta solemne celebrada todos los años por los cristianos, en memoria de la Resurrección de Jesucristo. Una Semana Santa que, también, inicia el Miércoles de Ceniza y termina el viernes Santo.

Periodo que se tiene que cumplir siete viernes de la Cuaresma, cada uno dedicado a una advocación religiosa o pasaje de La Pasión de Cristo. Durante La Cuaresma los ritos de penitencia y arrepentimiento contrastan con las fiestas de carnaval, con letra musical que grabó La Sonora Santanera: “Al carnaval de Acapulco, voy/ a vivir días felices, entre mágicos cantiles, sobre el mar…” Atrayente canción del carnaval en Acapulco, como las rítmicas olas del mar.

La celebración de La Semana Santa o Semana Mayor, tiene sus orígenes en la fe cristiana- católica, que conmemora los últimos días de la vida de Jesús de Nazareth, desde su entrada triunfal a Jerusalén hasta su resurrección. La Semana Santa y las peregrinaciones en lugares donde se recuerda La Pasión y Muerte de Jesucristo, y donde se personifica al mesías, en recorridos con personas o grupos que llevan ramos. El domingo de Ramos, último domingo de Cuaresma con el que inicia la Semana Santa, con peregrinaciones hacia una iglesia, de fieles que llevan ramos, de la rama de un árbol.

Jesús, el mesías, con sus doce discípulos apóstoles. Jesús llamado Johoshua, nació en Nazaret, un rincón perdido de Galilea ( Palestina ). El niño Jesús, hijo de Myriam que llamamos María, una galilea de noble cuna, y mujer del carpintero José. Los grandes días de Israel mecieron la infancia de Jesús, días de gozo y de duelo. El proceso, la muerte y resurrección de Jesucristo. Al procurador romano Poncio Pilatos, se le atribuye en los Evangelios, la sentencia de muerte contra Jesús, a quien ataron sobre un madero, y clavaron con grandes martillazos los clavos en los pies de Jesús. Un sufrimiento desgarrador de Cristo, quien pronunció palabras a sus verdugos: “Padre, perdónalos, no saben lo que hacen. Pilatos y los que torturan a Jesús, sí sabían lo que hacían. Terminar con la vida del mesías. ( Los Grandes Iniciados: Eduardo Schure, y otras consultas).

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