Crónicas de Abel San Román Ortiz

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Crónica: Sentimientos de amor y amistad

ABEL SAN ROMÁN ORTIZ

La interjectiva exclamación, ¡AH!, que denota más admiración a nuestros seres queridos y amados, por el Día del Amor y la Amistad ¡San Valentín!, mártir romano, de una tradición medieval (La Edad Media ). La fiesta de San Valentín, se ha convertido en el día de los enamorados, el 14 de febrero, del Amor y la Amistad, sentimientos que unen a personas y familias.

Del latín Amor, sentimiento que experimenta un ser a otro ser, sea hombre o mujer, a los que se les desea todo lo bueno, no lo malo. Del latín odium, odio, sentimiento de repulsión hacia alguien que impulsa a desearle el mal ¡Diablos! ¿Quién cantará letra musical de amor y odio? – “¡Te odio y te quiero, porque a ti te debo, mis horas amargas, mis horas de miel…!”

Y por el carácter abstracto de la palabra amor, unos prefieren denominarlo el querer. Hay que querer y cuidar a los niños. Y citemos canción en voz del gran cantante y actor Pedro Infante, que en reunión un varón le cantó a una bella mujer: “Amorcito corazón/ yo tengo tentación/ de un beso…” Ella, le respondió: “¡Te voy a dar una mordida en el cachete…!”

Amor es cariño y afecto. Se tiene amor a una persona cuya posesión nos parece la suprema felicidad; se tiene cariño a la persona cuya amabilidad excita vivamente nuestra ternura, y se tiene afecto a la persona amistosa.  El cariño se acerca más al amor. También se le denomina al amor una pasión violenta, cuando brota como lumbre el odio en una relación.

El odio es antipatía, aversión, repulsión, inquina, aborrecimiento, malquerencia, encono, rencor, saña. Y mejor cantemos “¡Qué viva el amor!” El odio parece tener su raíz en la pasión y en el resentimiento de un corazón irritado y lleno de hiel ¡Cuántos males causa el odio!, una pasión ciega y arraigada en el corazón viciado por el capricho, la envidia, y las malas pasiones.

¿Quién cantaría? –“¡Ódiame por piedad/ yo te lo pido/ ódiame sin medida ni clemencia/ odio quiero más que indiferencia/ porque el rencor hiere menos que el olvido…!” Se desea amor, y no odio. Con la expresión “Por el amor de Dios”, se usa para reforzar una petición o una queja. En todas las regiones terrestres, la queja lastimera de seres humanos con sufrimientos. Grandes aflicciones sin cuento, también por el odio que sepulta el amor. La queja sufrida con la imploración en locución latina: “¡ Miserere meis, Deus, compadécete de mí, Dios!”

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