Acapulco, Guerrero.- A cuatro días de que Acapulco fue paralizado en doce lugares distintos y simultáneos, la alcaldesa Abelina López Rodríguez justificó la falta de acción para dispersar a los manifestantes a lo que según ella “fue prudente” y sugirió que dichos bloqueos jamás sucedieron.
Durante su conferencia matutina, López Rodríguez se deslindó de su responsabilidad y argumentó que no se desactivó las manifestaciones porque el conflicto fue en San Marcos, en la región Costa Chica y no en el municipio.
Pese a que el decomiso de cien mil pesos en efectivo y de tres armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas a la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), desató una serie de bloques en la carretera federal Acapulco-San Marcos y en la ciudad que gobierna, la morenista insistió en que “quede claro, el problema fue en San Marcos, no en Acapulco”.
La presidenta municipal indicó que el viernes instruyó a la Secretaría de Seguridad Pública a apoyar en la vialidad y mantenerse al pendiente para “evitar desmanes”, en este sentido señaló que “no hubo desmanes”, aún cuando transportistas quemaron llantas en la Avenida Ejido y al lugar tuvo que arribar personal militar.
A pesar del decreto del Gobierno de Guerrero que prohíbe la toma de calles, avenidas y carreteras, Abelina adelantó que no puede evitar bloqueos en las vialidades del puerto debido a que la libre manifestación es un derecho establecido en la constitución.