Crónica: Mar de pasiones
ABEL SAN ROMÁN
El mar de pasiones, lo que ofrece fluctuaciones, de variación o cambio en una sociedad; la fluctuación económica invertida en una crisis poblacional, en renta y consumo: fluctuación de la salud buena a una mala que empeora, y en política, la fluctuación entre dos partidos. Y por fluctuaciones de un mar en calma a un mar agitado por el fuerte oleaje, el llamado mar de fondo. Un fondo oscuro, tenebroso, de la intriga, de una mala acción, y de todo lo malo que se padece en regiones terrestres.
A colación por mar de fondo, de una peligrosa oleada por el repentino golpe a bañistas o a una embarcación, el rescate por salvavidas y voluntarios, el 13 de abril, de cinco turistas en la playa El Morro, y el día 13 de este mes, en la playa Icacos, de un vacacionista que arriesgó entrar al mar y el fuerte oleaje desnudó. Se pregunta: ¿Qué sobreviviente de un embravecido mar, repetirá un poético clamor del veracruzano Salvador Díaz Mirón: “¡Tener compasión de mí, ojos verdes como el mar!” Compasión por desdicha sentimental, y/o por todo lo adverso con lo infausto que nos toca como un mar de pasiones malas, Otras pasiones buenas de un ser, es el bien, la bondad, la caridad, y etcétera.
Mar de fondo, también es agitación profunda del espíritu. Y el oleade, sucesión continuada de olas y/o movimiento ondulatorio del mar, como los cuerpos de atracción que caminan sobre la franja de arena en el puerto con varias playas. Atracción, fuerza con que se atrae, aplicable a la oleada, ola grande, que arrastra a bañistas. La atracción del mar, de cuerpos en traje de baño en agua salada, ya no de La Ley de Atracción Universal, del inglés Isaac Newton: “Todos los cuerpos materiales se atraen mutuamente, en razón directa a las masas…”
Un “Nocturno mar”, del mexicano Xavier Villaurrutia que hace alusión poética a una pasión con deseos y olvidos. Y venga rítmica letra musical como las olas: “En el mar…la vida es más sabrosa”. También de una existencia dolorosa, si naufraga una ilusión, o una embarcación. Citemos de Antología ( Sexto grado ), de Yolanda Reyes, “Balada del fondo del mar”: “No hay silencio profundo en el fondo del mar, las criaturas marinas parlotean sin cesar…” Y en el mar que es poesía, ella sonreía, mientras su cuerpo juncal movía, y caricas de la brisa marina recibía. Y al estilo becqueriano, de mi inspiración “Mar lírico”: “Rueda que rueda la onda, vestida de azul marino, acompasa vals la ola, eterno es su destino…” Y del poeta español Antonio Machado “Cantares: “Todo pasa, y todo queda, pero lo nuestro es pasar, haciendo caminos sobre el mar”. Aplicable a los que se embarcan para un mejor destino de vida.
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