Crónica del sufrimiento eterno
ABEL SAN ROMÁN ORTIZ
Locución latina “Vía crucis”, “El camino de la cruz”, significado “un destino doloroso”. “Lignum crucis”, madera de la cruz, donde fue crucificado Jesús. Y “Post tenebras, lux”, después de la oscuridad, la luz”, la que iluminó la resurrección del gran Mesías crucificado. La crucifixión, suplicio de Jesucristo en la cruz. Y “Fiat lux”, “¡hágase la luz!”, unos mortales desean la luz , dinero, otros que Jesús ilumine mejor sendero de vida de mortales que sufren grandes privaciones en una extrema pobreza, con hambre y hambruna, y para colmo de males, injusticias encadenadas muy torturantes.
Deseamos un luminoso camino o destino, no oscuro con peligros que acechan a varones y mujeres de toda edad. En el Día Internacional de la Mujer, la condena mundial por la violación a sus derechos humanos. La mujer que da vida, se la arrebata la violencia imparable. Crimen de Lesa Humanidad, de la mujer, ¡inhumano destino”, de la mujer madre, adolescente, niña, en caminos violentados. Se cantaría con angustia: “Humanidad/ hasta donde nos vas a llevar/ con tus trágicos sinos. Cruel destino de la mujer. Triste y doloroso sentimiento embargó a María, madre del Redentor crucificado.
Vía crucis, camino de la cruz con catorce estaciones que representan los pasos del Calvario, en memoria de la Pasión de Jesucristo. Calvario significa sufrimiento prolongado. El procurador romano Poncio Pilatos pronunció la sentencia de muerte contra Jesús, con palabras: “ ECCE HOMO”, “¡He aquí el hombre!”, Jesús, condenado a una tortura moral y física. Pilatos, cruel, vio correr tanta sangre de rebeldes en suplicio y muerte. Sangre derramada en regiones terrestres, en tiempo pasado y presente, de seres inocentes violentados.
Un mundo Tierra que asombra y aterra por las consecuencias del cambio climático global, o calentamiento del clima, con mayor número de fenómenos atmosféricos con desastrosas inundaciones, incendios forestales por efecto del intenso clima o provocados como el fuego en fábricas, edificios o casas, la violenta acción como la de Querétaro en el estado Corregidora que llena de espanto e incertidumbre por sucesos violentos repetidos en regiones. Con toda calamidad o situación catastrófica que se padece en el mundo, aumenta la pobreza de seres humanos desamparados, con la tensión mundial por amenaza de una tercera guerra mundial que provocaría como principio bélico la invasión rusa a Ucrania, que ha provocado, además de la destrucción, la muerte, y la huida de familias hacia otros destinos.
La palabra viacrucis significa trabajo, aflicción o sufrimiento continuados que padecen miles de personas o familias, calamidad en aumento que trajo el mal pandémico COVID-19, con sus variantes epidémicas que han contagiado y provocado la muerte de seres humanos con el sentimiento de gran dolor de familias por la sentida pérdida de familiares. El mal pandémico, la guerra, la violencia, constituyen un vía crucis muy doloroso por el destino fatal de seres vulnerados en su derecho elemental de la conservación de vida. Y si hablamos de la cruz que define sufrimiento o agobio prolongado, citemos un fragmento de poesía del potosino Manuel José Othon, “La cruz sola”: “Y cuando al mal el corazón se lanza, así de nuestra vida en el calvario queda la cruz y muere la esperanza”. De las tres virtudes teologales, fe, esperanza y caridad, seres humanos abrazan las tres. Fe y esperanza de un mejor destino de vida, y la caridad, para quienes padecen una situación paupérrima, muy pobre, que imploran caridad que a veces se aleja por egoísmo o tacañería.