Crónicas de Abel San Román Ortiz

Abel San Román Ortiz
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                                Crónica: La suerte adversa

                               ABEL SAN ROMÁN ORTIZ

La enfermedad, ¿es la peor desgracia de seres humanos? La desgracia por suerte desdichada, aflicciones sin cuento, de personas y familias que también padecen la extrema pobreza con hambre y hambruna. La desgracia, suerte adversa, por un suceso o acontecimiento funesto, Un mal que causa mayor aflicción entre mortales desafortunados. La desgracia por males encadenados en regiones terrestres, a partir de la pandemia de COVID-19, con otras variantes epidémicas, que aumentaron la ola de sufrimientos por contagios y decesos, con una crisis económica mayor que desencadenó el mal pandémico en regiones terrestres.

Los peligros acechan a seres humanos indefensos que sufren una psicosis de miedo, en serie intensiva, temor ( daño supuesto ); miedo, daño real o supuesto),. Espanto, pavor y terror, son señales exteriores del estado psíquico de un sujeto. Pánico, terror colectivo. El miedo es la aprensión viva  del peligro que sobrecoge y ocupa el ánimo. El temor es el convencimiento del ánimo, el efecto de la reflexión que hace prever y le hace huir del peligro. Un niño tiene mido de quedar solo y a oscuras ¡Qué oscuridad de vida de niñas y niños desamparados!, sea por el letal coronavirus y otros males violentos, circunstanciales con la incidencia de gran número de progenitores fallecidos o muertos. Los niños gimen de dolor y lloran con desconsuelo la sentida pérdida de una madre o un padre. Niños abandonados en regiones padecen el flagelo de la miseria o son víctimas de la barbarie, terrorismo, o ataques sangrientos. No se respeta la vida de niños.

El miedo es despreciable, no siempre el temor, con la expresión conocida “El temor de Dios”, miedo reverencial y respetuoso ante Dios. Seres místicos infortunados, o en desgracia, imploran con locución latina: “Miserere mei, Deus”, “¡Compadécete de mí, Dios!” Con otra locución de reflexión: “Ab aeterno”, “ Desde la eternidad”, “Dios todo poderoso tiene todo dispuesto ( ab aeterno ). El mal cunde con el pánico en toda región, por las intenciones perversas más satánicas de un dominio “del hombre por el hombre”. Los que abrazan el satanismo para causar daños a otros. Son creencias, con lecturas bíblicas, y/o una realidad de vida espantosa que muchos seres padecen.

Hay que saber distinguir entre el bien y el mal. La maldad, calidad de malo, o de una acción mala, se repite como mala lectura por todo lo que afecta o daña gravemente a seres humanos. La humanidad con una serie encadenada de padecimientos. La desgracia, por acontecimiento desgraciado, de todo lo malo que trae una consecuencia desastrosa, como la invasión rusa en Ucrania. El mal que constituye un motivo permanente de aflicción, desventura, desdicha, infortunio, infelicidad, o adversidad., relativa a la suerte adversa ¿Quién con hondo pesar dirá como el escritor argentino Jorge Luis Borges, en “El remordimiento”: “He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz”. “Que los glaciares del olvido me arrastren y me pierdan despiadados”. En una trágica realidad de vida, los glaciares, acumulación de nieve, han sepultado a seres humanos ¡Qué desgracia tan sufrida!, en los siglos de los siglos, amén, ciertamente.

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