Crónica: Las rumberas exóticas
ABEL SAN ROMÁN ORTIZ
Rítmica rumba, con instrumentos de percusión, resonancia o repercusión; movimiento de caderas, cautivante de la pasión ¡Qué emoción!, se agita el corazón. Tema de exóticas rumberas lo inspira crónica del amigo Anituy Rebolledo Ayerdi, en Contraportada del medio impreso El Sur, en su edición del 3 de febrero de 2022. Impacta sensual imagen de la bailarina exótica cubana, María Antonieta Pons, que posa sobre rocas en la bahía porteña. La rumbera muy sensual, en paisaje natural; bella mujer, con sonrisa de placer, y escultural anatomía que se disfruta con lasciva alegría.
En crónica muy emotiva, Anituy introduce título de canción “Virgen de medianoche”, de la autoría de Pedro Galindo, en la voz de Daniel Santos: “Virgen de madianoche/ virgen eso eres tú/ para adorarte toda…” ¡Pura tentación!, que da comezón, de ver a la mujer que alude canción. En tema de las rumberas, Anituy cita un cuarteto integrado por tres cubanitas “Maritoña” Pons, Ninón Sevilla y Rosas Carmina, y a la mexicana Meche Barba, que cautivaron con su belleza y estilos en movimientos rítmicos de la rumba en espectáculos porteños de época pasada, inolvidable por el recuerdo que guardan en secreto los que concurrían a los espectáculos exóticos más rumberos. Rumberas esculturales de gran atracción, movían sensuales caderas con ritmos musicales de orquestas, la de Gonzalo Curiel y la de Luis Arcaraz, autor de Vereda tropical, “voy por la vereda tropical, la noche plena de quietud….”, y/o su letra, “soy prisionero del ritmo del mar, de un deseo infinito de amar y de tu corazón…” La sinfonía musical inspirada en un puerto en un puerto de armonía y sonidos del mar. Y el buen humor de Anituy con recuerdo del centro nocturno “Cantamar” del hotel de Las Américas, en la presentación de “la más grande bailarina cubanita que haya pisado México”, como dijo el presentador en noche exitosa y exótica de María Antonieta Pons, que “provoca aplausos y gritos lujuriosos” por sus sensuales movimientos que provoca el cruce de piernas de varones expectantes, con cita de pregunta de una dama a su pareja: “¿Qué, no estás cómodo? Aquel, turbado, responde: “No, sí, lo que pasa es que se me entumió la pierna…” Y exclama la dama: “Ajá, la pierna….”