Muere hombre detenido por la UPOEG

API Guerrero 
Marquelia, Gro.- La señora Magdalena Tapia Jiménez denunció que elementos de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), irrumpieron en su domicilio violentamente para detener a su esposo por razones desconocidas, y dos días después la Fiscalía del Estado se los regresó muerto.
Relató que el pasado miércoles 27 de octubre, un grupo de comunitarios de la comunidad de Cruz de Corazón llegaron a su domicilio en San José Ejido, municipio de Ometepec, buscando a su esposo.
Allanaron violentamente su vivienda en busca de Gregorio Rojas Hilario, sin embargo, no lo encontraron y solo hicieron un desorden en la vivienda, sin explicar la causa o delito por lo que lo buscaban.
Explicó que sólo se enteró que fueron las hermanas de su esposo de nombre Cristina e Isabel Rojas Hilario, las que lo habrían denunciado.
Alrededor de las 17:00 horas, los elementos de la UPOEG volvieron al domicilio e ingresaron, otra vez violentamente, agrediéndola a ella y a su hija menor de edad a cachetadas.
Al ver esta acción, su esposo agarró un machete para defenderlas pero fue atacado a balazos y golpeado con una arma en la cabeza, quedando inconsciente. Al ser revisado por ellos mismos, confirmaron que estaba con vida y decidieron llevárselo.
La mujer agraviada afirmó que de inmediato acudió al Ministerio Público, donde presentó su denuncia por agresiones y la privación de la libertad de su esposo Gregorio Rojas Hilario; no obstante, los encargados de impartir justicia no le hicieron caso.
Regresó el jueves; en esta ocasión le dijeron que pedirían el traslado de la persona para que fuera vista por ella, pero ante la desidia e ineficiencia del Ministerio Público, la señora Magdalena Tapia acudió a la comunidad de Cruz de Corazón.
Ya en ese lugar, el comandante «Quiñonez» le dijo que su esposo estaba bien y las amedrentó, a ella y a su hija, diciéndoles: “dieran gracias que no fui yo a detenerlo, si no, allá lo hubiera matado”.
Además de amedrentar a la madre e hija, el comandante Quiñonez las amenazó con matarlas o detenerlas, lo que provocó que la niña se pusiera enferma y tuvo que ser internada en el hospital.
Este viernes, doña Magdalena fue notificada por el Ministerio Público que su esposo había muerto, sin mencionar causas mi cómo obtuvieron el cuerpo, por lo que consiguió una caja fúnebre y se trasladó al Servicio Médico Forense donde le entregarían el cadáver.
Llamado a la gobernadora
Entre lágrimas, la señora Magdalena Tapia hizo un llamado a la gobernadora del estado: “le quiero pedir a la licenciada Evelyn Salgado, quiero que me apoye, que no exista comunitario, yo porque lo estoy viviendo en carne propia, que esos comunitarios no sirven».
Y reclamó: «primero le hubieran dado a mi esposo un citatorio para que él se pudiera presentar, no hubieran entrado así a la casa, que desaparezcan esos comunitarios, porque [son] puros mañosos”.

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