De Frente ¡Óigame, nooo! ¡Que alguien me explique!

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Por: Miguel Ángel Mata Mata

1.

En algún lugar de la costera, sección fifi, apareció, de pronto, una placa con nombres grabados con letras grandototas que rinden homenaje a los patrocinadores. Encima de ese ego, un monigote que guarda parecido con ¿Quién?

2.

Por el rumbo de Caleta, escondido de las miradas de la alta sociedad, alguien plantó un monumento a la memoria de quien rogó: Acuérdate de Acapulco, María Bonita, María del alma. Acuérdate que en la playa con tus manitas las estrellitas las enjuagaba.

Para honrar la memoria de quien hizo de Acapulco un nombre que se columpia sobre las olas, le escondieron una estatua allá, por donde Lara se hincó para besar a la Diva, a quien regalaron el nombre de una calle lejos de ahí, por el Club de Golf.

¿Acuérdate de Acapulco?

3.

¡Ay, cómo quisiera, que tu vivieras! Han llorado cientos de miles alrededor del mundo cuando Juanga llora a su más triste recuerdo de Acapulco.

Para honrar a quien fue un eterno enamorado de éste puerto, alguien le dedicó un monumento por Sinfonía del Mar, donde también se honró la memoria de Macario Luviano.

El monumento fue vandalizado para convertirse en la tristeza de los ojos que le miran.

¿Cómo quisiera…?

4.

Antes de que el ventrílocuo Paco Miller que tenía una compañía teatral bautizara a Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés y Castillo como Tin Tan, el actor y cantante era conocido como Topillo Tapas, un pachuco que combinaba chistes con las canciones que interpretaba.

Además de Sinbad el Mareado, El Pachuco de Oro filmó en Acapulco Tintanson Crusoe, Chanoc en las garras de las fieras y Acapulco 1222.

Nadie, como él. Promocionó al puerto en el mundo.

El expresidente municipal de Acapulco, Alberto López Rosas le dedicó bonito monumento en la glorieta de La Suiza y Costera Miguel Alemán. Allá, en ese mundo raro en que se ha convertido el Acapulco donde empezó todo.

¿Mareados?

5.

Garpar Enaine, Capulina, se la pasaba en La Roqueta. Mario Moreno, Cantinflas, aún tiene casa por el Rumbo de Las Playas. El Sha de Irán tuvo un castillo aquí.

Rafael Caro Quintero tuvo una casa desde donde se ve Puerto Marqués. Al paso del tiempo, el gobierno federal, que la decomisó, la cedió al gobierno de Guerrero para que ahí fuesen recibidas visitas distinguidas y así ahorrarse el dineral que se pagaba en hospedaje y alimentos de los distinguidos visitantes.

La gestión la hizo el  ex gobernador José Francisco Ruiz Massieu quien jamás vivió ahí. Moriría otra vez al enterarse que sus sucesores hicieron de ella un monumento al derroche, casa de descanso familiar y salón de francachelas.

6.

La pandilla de Hollywood venía al hotel Los Flamingos y organizaba fiestas cuya fama trascendía los océanos. Fueron John Wayne, Johnny Weissmuller, Cary Grant, Fred McMurray, Red Skelton, Rex Allen, Bo Roos, Errol Flynn, Richard Widmark y amigos los que hicieron evidente su amor por el Puerto.

Johny Weismuller, Tarzán, escogió Acapulco como su residencia permanente Él descansa en un panteón de Acapulco, tal como fueron sus deseos.

John Wayne y Frank Sinatra, inclusive compraron casas en la ciudad. Elvis Presley también filmó una película aquí.

Cómo olvidar a Silvester Stallone, quien además de filmar películas en Acapulco también compró casa en la ciudad.

Ellos no cuentan con monumento alguno que honre la memoria del amor que le tuvieron al puerto.

7.

Mar Sagrado y qué bien que toca el Acapulco Tropical trascendieron la frontera norte y son causa de que, a pesar de todo. Acapulco se mantenga en la mente de potenciales turistas por todo el mundo.

¿Algún monumento a Walter Torres y ese sonido pegajoso y extremadamente acapulqueño?

Ninguno.

8.

Podríamos recordar que Kennedy y Jaqueline aquí estuvieron. Que Eisenhower aquí se entrevistó con López Mateos o que la Reina Isabel desfiló por la costera y ahí están, en la memoria cariñosa de los porteños.

Pero no.

9.

Por acá, en el barrio viejo de la ciudad, existe una inquietud: debieran hacer un monumento al mayate, dicen los viejos.

¿Al Mayuyo? ¿Qué cosa es eso?

Es en serio. Acapulco ha sido pinero del turismo de la diversidad sexual.  El Hotel Sans Souci fue el primer hotel de ambiente gay en Acapulco, y en el mundo, y sus restos aún se ubican entre la calle Inalámbrica y la Adolfo López Mateos.

Luego hubo otros centros del mismo giro: El Nueve, Gallery, Tequilas y la mítica playa Condesa.

En serio. Ese segmento ha dado buena fama a Acapulco y…

No tienen monumento que honre el amor que le han tenido al puerto.

10.

Alguien, alguna vez, quiso halagar al gobernador José Francisco Ruiz Massieu. “Le haremos un monumento al mejor gobernador que ha tenido Guerrero”, dicen que dijo el lame suelas en turno.

— “Quieto”, dicen que le respondió el presunto halagado. “Ya tengo un monumento: La Autopista del Sol”.

Ahí quedó el queda bien con dientes destemplados.

11.

Ya, en serio.

¿A quién se le ocurrió hacer una placa con nombres de sus jefes con letras grandototototas debajo de un monumentito a la memoria de un poco parecido Eugenio Derbez?

— ¡Óigame, nooo! ¡Que alguien me explique!

QUE CONSTE

  • Que para la formación del gabinete de Evelyn Salgado Pineda existe una consigna: el que se promueva no va. Apenas llevan el 40% de nombramientos seguros. Tanto secretaría de gobierno, como de finanzas, han sido encartados y descartados muchos que se creían cercanos, otros ya se inscribieron en el club de los decepcionados que denunciarán haber sido víctimas de traiciones y deslealtades.
  • ¿Quién engaña a la presidente municipal de Acapulco, Abelina López? Los 35 camiones recolectores de basura, comprados hace poco, no son suficientes para limpiar la ciudad. Mucho menos lo son si por las noches son alquilados a hoteles y restaurantes para hacer trabajos privados.
  • ¿Reforma eléctrica o desaparición de PRI? Esa es la cuestión.

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