Contexto Político

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Por Efraín Flores Iglesias

¿Quiénes traicionaron a Mario Moreno?

Han transcurrido seis semanas (42 días) de la controvertida elección de gobernador que Morena y su candidata Evelyn Cecia Salgado Pineda ganaron por un mínimo porcentaje de votos (4 por ciento) frente a la coalición PRI-PRD, y no por los 30 puntos de ventaja que pretendían obtener.

El 13 de junio y luego de finalizar el cómputo de los votos de la jornada electoral, el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) entregó la constancia de mayoría a la hija del senador Félix Salgado Macedonio.

De acuerdo al IEPC, Evelyn Pineda obtuvo 643 mil 814 votos, mientras que su principal oponente, el priista Mario Moreno Arcos, consiguió 580 mil 971 votos.

El proceso electoral no ha concluido aún, ya que Mario Moreno impugnó la elección al considerar que la Presidencia de la República influyó en la decisión del electorado, rompiendo de esa manera la equidad de la contienda.

Así lo dio a conocer el pasado 6 de junio a través de su cuenta oficial de Facebook, aclarando a la vez que su decisión de impugnar no fue tomada a la ligera ni en un arranque de inmadurez, temeridad o ambición, sino todo lo contrario. Fue motivo de un razonamiento serio y sustentado que responde a la válida inquietud de los casi 600 mil guerrerenses que votaron por la alianza que encabezó.

“Ponderando con prudencia y sensatez los pros y los contras pero sobre todo, con gran responsabilidad, en estricto apego a la ley decidimos impugnar la elección del pasado 6 de junio, haciendo uso legítimo de un derecho ante lo que consideramos una abierta violación a los valores fundamentales de lo que debió ser un proceso libre y auténtico donde los guerrerenses votaran sin presiones ni influencias de ningún tipo”, señaló.

Mario Moreno fue un excelente candidato del PRI y del PRD. Lamentablemente, fue traicionado por algunos de sus compañeros de partido y por gente que durante los primeros años del gobierno astudillista ocuparon importantes responsabilidades.

En el PRD no todos los dirigentes de las expresiones políticas jalaron parejo. Hubo quienes simularon apoyar al candidato de la coalición “Va por Guerrero”, pero a la hora de la hora solitos se evidenciaron. Y se vio en Acapulco, en donde el PRD no figuró para nada. ¿Y saben quién presumía tener la fuerza de dicho instituto político en el puerto? Pues Evodio Velázquez Aguirre, quien fue alcalde en el trienio 2015-2018 y que fue uno de los coordinadores de la campaña de Mario Moreno.

En Chilpancingo, por ejemplo, Nueva Mayoría o Red TG (la agrupación del alcalde Antonio Gaspar Beltrán) no aportó los 25 mil votos que públicamente le prometió a Mario Moreno y a los demás candidatos de la coalición PRI-PRD. De hecho, algunos funcionarios de Toño Gaspar manifestaron un año antes de la elección de gobernador su simpatía hacia Félix Salgado y a Morena.

La ex presidenta del DIF Municipal y esposa del alcalde Toño Gaspar, Yasmín Arriaga Torres, se postuló como candidata a síndica por Morena. Y su jugada le funcionó. Durante los próximos tres años será miembro del Cabildo que encabezará Norma Otilia Hernández Martínez.

Mario Moreno también tuvo en contra a la maquinaria del poder federal y a la marca de un partido que utiliza los programas sociales para promover a sus candidatos. Y a pesar de las traiciones silenciosas que hubo en su partido y de la simulación de algunos dirigentes perredistas, el oriundo de Izotepec superó los votos que en 2011 y 2015 consiguieron Manuel Añorve Baños (512 mil 830) y Héctor Astudillo Flores (558 mil 229), respectivamente.

También es necesario precisar que no todos en el PRD le fallaron a Mario Moreno. El dirigente estatal de dicho instituto político, Alberto Catalán Bastida, jugó un importante papel antes, durante y después de la jornada electoral.

El ex gobernador y líder máximo de Izquierda Progresista de Guerrero (IPG), Ángel Aguirre Rivero, aportó importantes votos a la coalición PRI-PRD. En la Costa Chica Morena no ganó ninguna presidencia municipal y el único distrito que ganó (el 15) fue con un ex funcionario aguirrista: José Efrén López Cortés, mejor conocido como “Chegüeño”.

Celestino Cesáreo Guzmán y Carlos Reyes Torres, líderes de Alternativa Democrática Guerrerense (ADG) también le rindieron buenas cuentas a Mario Moreno, ya que ganaron algunos municipios en donde les tocó operar. Reyes Torres, por ejemplo, fue candidato en el distrito 12 de Zihuatanejo y ganó por amplio margen.

El que ha recibido importantes reconocimientos por retener para Democracia Social (DS) los distritos 06 de Chilapa (federal) y el 26 de Atlixtac (local), es Raymundo García Gutiérrez, el líder de dicha expresión política, quien a pesar de los programas sociales del gobierno federal demostró que tiene el respaldo de los electores de la Montaña Baja de la entidad. Al igual que en 2018, Morena le hizo lo que el viento a Juárez.

Y eso no es todo, Democracia Social tendrá dos curules en la LXIII Legislatura local y por su buen desempeño en la pasada elección, varios personajes del Sol Azteca coinciden que Raymundo García sea el próximo coordinador de la bancada perredista.

La elección del pasado 6 de junio deja varias lecciones: no confiarse de los traidores y simuladores, y no excluir al candidato a gobernador (del PRI) en la aprobación de la lista de candidatos a diputados (locales y federales) y alcaldes.

Insisto, Mario Moreno fue un excelente candidato a gobernador, ya que tenía el mejor proyecto para gobernar Guerrero y que ningún familiar decidiría por él en el gobierno estatal. Lo suyo era un proyecto serio y no de ocurrencias.

Mañana comentaremos más acerca de la pasada elección.

P.D.1.: Sigámonos cuidando del Covid-19 y no relajar las medidas sanitarias.

P.D.2.: Gracias a la Divina Providencia, la columna Contexto Político está de regreso.

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