83 políticos han sido asesinados desde que inició el proceso electoral. En promedio, matan a un candidato cada tres días. Según el conteo de Etellekt Consultores, el 76% de los políticos asesinados eran opositores a gobiernos estatales; 24% pertenecían al partido que gobierna. De los 83 homicidios, 32 eran aspirantes y candidatos: 27 competían por cargos municipales; 89% eran opositores a los alcaldes de los municipios que pretendían gobernar o representar.
Menos de tres semanas para las elecciones del 6 de junio, y la violencia es el sello. Sí, hay ocurrencias y ocurrentes, escándalos, jaloneos y grillas, pero lo más preocupante del proceso electoral es la violencia, que luce fuera de control. Esa violencia que no respeta partidos, ni estados; que agarra parejo.
Los estados con más crímenes son Veracruz (15 asesinatos), Oaxaca (11), Guerrero (8), Baja California (6), Morelos (5), Edomex (4), Jalisco (4) y Puebla (4), pero prácticamente ninguno se salva.