Inteligencia emocional en las fiestas navideñas. José Rodríguez Barrera.

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Enfadarse, eso es algo muy sencillo. Enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.   Aristóteles, Ética a Nicomaco.

Estamos en vísperas navideñas y a días de finalizar el año en curso, lo cual como se acostumbra implica celebraciones y reuniones sociales, estas pudiesen ser con familiares y/o amigos. Es muy probable que convivamos con parientes cuya presencia está ausente a lo largo del año, esto puede deberse a diversos factores, ya sea a la lejanía del lugar en el que viven o simplemente la distancia provocada por cuestiones de otra índole, lo que cabe recalcar aquí es que posiblemente estos reencuentros o visitas traigan consigo dicha y alegría o en su defecto provoquen controversias y discusiones.

Así que como dice el dicho más vale prevenir que lamentar. La pregunta sería… ¿cómo previenes un alegato el cual pueda terminar en un arranque de ira que traiga como consecuencia una amarga noche?, la respuesta es evidente, no discutas, pero ¿cómo no refutar ante algo o alguien que ha logrado tocar las fibras sensibles de tu ser?, bueno pues es aquí donde la inteligencia emocional hace su trabajo, pero antes de decir de qué va, daré la más breve introducción sobre esta. La inteligencia emocional es la que nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en el trabajo, desarrollar  nuestra capacidad de trabajar en equipo, ser empáticos y sociales, lo cual nos traerá un mejor desarrollo personal.

Por tanto, la inteligencia emocional nos permite auto-dominarnos, ser persistentes y motivarnos cuando así lo necesitemos, debemos recordar que cada momento influirá en la forma  (positiva o negativa) en que se presente la información, es decir, los eventos son neutros, es uno mismo quien decide si son ¨malos¨ o ¨buenos¨. Una de las claves es reconocer un sentimiento mientras ocurre para así estar en sintonía con nuestros sentimientos y de esta manera tomar decisiones acertadas, debo recordar que el objetivo de esto es el equilibrio emocional, no la supresión emocional, con esto me refiero a mantener la calma y no actuar en consecuencia, si no mantener la mente abierta y así elaborar una situación de una manera más positiva con el fin de ser consciente, ser capaz y superar cualquier circunstancia que pueda traer resultados negativos para nuestras relaciones interpersonales.

La inteligencia emocional por tanto, la podemos utilizar y más bien la utilizamos durante nuestro día a día, sin embargo en ocasiones olvidamos que la tenemos, es por eso que he decidido redactar este pequeño articulo con la finalidad de darte algunas claves y que disfrutes de una sana convivencia con tus seres queridos durante estas celebraciones.

Referencias:

Coleman, D. (1995). La Inteligencia emocional. México: Javier Vergara Editor.

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