Tras la muerte de un voluntario que participaba en los ensayos clínicos de la vacuna contra coronavirus de la farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford, los organizadores del estudio dijeron que no hay preocupaciones de seguridad y que continuarán con las pruebas.
La prensa loca informó que el voluntario era un médico de 28 años que trabajaba en la primera línea de la pandemia y murió por complicaciones de covid-19.
AstraZeneca declaró que, por la cláusula de confidencialidad, no puede dar detalles sobre ningún voluntario, pero que la evaluación independiente «no generó preocupaciones sobre la continuidad del estudio en curso».
La agencia de vigilancia sanitaria brasileña, Anvisa, confirmó que fue «notificada formalmente del caso el 19 de octubre».
Fuente: Milenio.