Ciudad de México, a 21 de octubre de 2020 – Compromisos internacionales asumidos por el Estado
Mexicano en materia de derechos humanos instan a las autoridades a adecuar sus marcos normativos
para prohibir el castigo corporal y humillante contra niñas, niños y adolescentes, señalan las
Representaciones en México de la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el
Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Oficina de la Alta Comisionada de
las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH).
Con miras a fortalecer la protección de niñas, niños y adolescentes contra la violencia en México, la
Cámara de Diputados cuenta con la oportunidad de reformar y adicionar diversas disposiciones de la Ley
General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y del Código Civil Federal, a fin de prohibir el
castigo corporal y humillante como método de crianza.
La violencia contra la infancia y adolescencia es una violación a sus derechos humanos, pero sigue siendo
ampliamente ejercida y aceptada, ya que 6 de cada 10 niñas, niños y adolescentes de 1 a 14 años en
México han experimentado algún método de disciplina violenta en sus hogares (ENIM 2015), con graves
secuelas para su desarrollo.
Las niñas y niños expuestos a castigo corporal severo tienen 2.4 veces menos probabilidades de alcanzar
un desarrollo adecuado en la primera infancia, mientras que la exposición a la disciplina violenta aumenta
1.6 veces el riesgo de que una niña o un niño sea agresivo (Disciplina violenta en América Latina y el Caribe. Un
análisis estadístico; UNICEF, 2018)
Además, las niñas, niños y adolescentes que sufren constantemente violencia en el seno familiar tienen
mayor probabilidad de abandonar su hogar, verse orillados a situaciones de extrema precariedad y
vulnerabilidad, vivir en situación de calle, ser institucionalizados y, en general, enfrentar un mayor riesgo
de abuso y explotación, incluida la vinculación con grupos u organizaciones criminales, y de entrar, como
resultado, en contacto con la justicia juvenil (Violencia, Niñez y Crimen Organizado; Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, 2015).
Las observaciones formuladas a México por el Comité de los Derechos del Niño de la ONU señalaron que
toda forma de violencia contra niñas, niños y adolescentes, incluido el castigo corporal, es injustificada y
perjudicial, no sólo por el daño infligido, sino porque menoscaba sus derechos y desarrollo. Al mismo
tiempo, el Comité manifestó preocupación por la elevada incidencia de castigos corporales infligidos a
niñas y niños, violencia doméstica y violencia de género, así como por la falta de acceso a la justicia, por
lo que recomendó al Estado mexicano prohibir expresamente los castigos corporales y humillantes en
todos los entornos, en el nivel federal como estatal, y derogar de los códigos civiles federales y estatales
el “derecho a corregir”.
De igual forma, en julio de 2018, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer
(CEDAW, por sus siglas en inglés), mostró preocupación tanto por la persistencia en México de patrones
de uso generalizado de la violencia por razón de género contra mujeres y niñas, incluida la violencia física,
como por el aumento de la violencia doméstica.
Las Agencias firmantes reconocemos los esfuerzos de los y las legisladoras para avanzar en la agenda de
derechos de las niñas, niños y adolescentes, y subrayamos que, de ser aprobada la prohibición del castigo
corporal y humillante, la normatividad mexicana daría un importante paso en el cumplimiento de las
normas de derechos humanos que establecen la Constitución Política Mexicana y los tratados
internacionales que protegen la integridad de todas las personas sin excepción alguna. Asimismo,
reconocemos que todos los esfuerzos orientados a la eliminación de cualquier forma de violencia contra
personas menores de 18 años, es fundamental para la transformación de nuestra sociedad en una más
justa, pacífica e igualitaria.
Confiamos en que, como ha sido demostrado en otras ocasiones, esta Cámara servirá de referente en
materia de derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes como una prioridad en su actuar y que,
en consecuencia, servirá de referente para que los congresos de las entidades federativas impulsen
reformas a sus respectivos códigos civiles y leyes de derechos de la infancia para prohibir en definitiva el
castigo corporal y humillante a niñas, niños y adolescentes en todo el país. Con ello, México se sumaría a
los 60 países que ya han impedido legalmente que el castigo corporal siga cimentando las bases que
legitiman la violencia en la sociedad.
Las Agencias de la ONU firmantes confían en que las y los legisladores mexicanos asumirán el compromiso
necesario por la protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, y reiteran su ofrecimiento
de asesoría y cooperación técnica para contribuir con el análisis y aprobación de las reformas para prohibir
el castigo corporal y humillante.
Para acceder a las Observaciones del Comité de Derechos del Niño, de donde se desprenden
recomendaciones sobre el derecho de niñas, niños y adolescentes a la protección contra la violencia,
ingresa a: https://www.hchr.org.mx/images/doc_pub/CRC_C_MEX_CO_4-5.pdf
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