Del recordatorio…

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Rodrigo Juárez Ortiz.

Un día como ayer 13 de Septiembre pero de1847 se dio la batalla de Chapultepec, en la capital de la república entre el ejército mexicano y el ejército de mercenarios gringos, aunque bien pertrechado y entrenado.
Todos sabemos que las hostilidades comenzaron en 1846 cuando hubo reclamos por parte de los gringos aduciendo que las fronteras de Texas estaban en el río Bravo (mas al Sur) y no en el rio Nueces que era lo “pactado” en 1836 en el asunto de los abusivos (concesionarios de Agustín de Iturbide), colonos texanos que se quedaron con ese territorio y que luego los EUA, aceptaron su anexión.
Después de la derrota en Molino del Rey la batalla se dio en Chapultepec, comenzando el cañoneo de la artillería extranjera el 12 de Septiembre causando daños a las de por si endebles condiciones defensivas del lugar en el que estaba instalado el ahora H., Colegio Militar, pero el día 13 fue la batalla final y la derrota de nuestro ejército
No se soslaya el hecho de que el director del colegio era el General Nicolás Bravo quien le pidió apoyo al Gral. Santa Anna, quien estaba al mando siendo presidente con licencia y no se lo envió y toda vez que era necesario dicho apoyo, pues solo contaba con 800 hombres y los cadetes del colegio, fluctuando las edades entre los 12 y los 24 años, después de un segundo intento, Bravo recibió el apoyo del Batallón de San Blas, pero demasiado tarde. Recordemos que Bravo les dijo a los alumnos que debían retirarse a sus casas, pero ellos no aceptaron y se quedaron a defender el lugar y la Patria con dignidad y valor.

Fue entonces cuando los gringos tomaron el castillo y se dice que los cadetes lucharon con bravura y fue en ese 13 de Septiembre que entre los muertos estaban los 6 ahora llamados Niños Héroes, sobre los cuales se han creado algunas leyendas que ennoblecen el patriotismo, así como nunca faltan versiones a partir de que en los partes de guerra de ambos bandos no hay notas sobre ellos, salvo tres y el resto, se dice, se fue agregando, por lo cual hay muchas objeciones sobre el relato y se dice que queda entre las leyendas, pero al margen de ello, pueden simbolizar la exacerbada entrega del pueblo mexicano a favor de su independencia, su libertad y su sentido de pertenencia a esta nación, vamos, a su acendrado y vehemente patriotismo.
Obviamente al día siguiente 14, los gringos entraron directo al Palacio Nacional, arriaron la bandera del águila y la serpiente e izaron la propia la cual estuvo aproximadamente mas de un año ondeando en el edificio del corazón de México, no sin que hayan sido recibidos con piedras y palos de los civiles presentes, así como una insurrección popular sin orden, ni estrategia, ni armamento, salvo algunas excepciones. Lo que motivó la respuesta del comandante extranjero al amenazar con destruir toda una manzana en donde estuviera el sitio de donde saliera un disparo en contra de sus tropas, sin perjuicio de los asesinatos y violaciones de todo orden en contra de los vencidos.
Así se recuerda a los Niños Héroes el 13 de Septiembre de ese fatídico 1847 y digo fatídico porque la consecuencia de haber perdido esa guerra, planeada por los gringos para despojarnos de nuestra tierra, lograron quitarnos mas de 2 millones de Km 2, o sea mas de la mitad de nuestro territorio, en donde ahora se encuentran los estados de California, Nuevo México, Nevada, Arizona, Utah, Colorado y, por supuesto se agrega Texas que ya había sido separado desde antes.
En este mes Patrio, sin jingoísmos, sin excesos, respetando el quedarse en casa, vamos a celebrar nuestras fiestas nacionales y a nuestros verdaderos próceres que nos dieron Patria y Libertad.

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