Acapulco, Guerrero. Jueves 27 de agosto de 2020; (Síntesis de Guerrero).- Los soldados presentes en el operativo grabado por que circula en redes, en el que se observa a militares ejecutando a una persona en Nuevo Laredo, Tamaulipas, declararon ante el Ministerio Público que todas sus cámaras estaban apagadas. El video difundido por medios fue tomado, sin embargo, desde la torreta de uno de los vehículos del Ejército.
Los soldados aseguraron que apagaron las cámaras antes de los hechos, que estaban desconectadas o que estaban lejos de la zona. Ninguno reconoció la existencia del video que un medio informativo reveló el lunes pasado, grabado por el equipo de uno de los tiradores, en el que se escucha la orden de matar a un civil. “Que diga el declarante si tiene conocimiento si alguno de sus compañeros contaba en el momento de los hechos con cámara de videograbación”, le pregunta el MP al jefe del vehículo blindado Sandcat que impacta por detrás a la Cheyenne que recibió los disparos y que en el video se ve abriendo fuego. Responde: “El vehículo Sandcat traía una cámara vehicular, pero en esos momentos no estaba conectada para poder grabar”.
Otro soldado explica que él no traía equipo de videograbación en su casco, ya que “únicamente los tiradores son quienes lo portan”. Un tercer militar, que estaba en la Cheyenne que recibió disparos, declara que apagó la cámara después de que eso sucediera, y que no estaba cerca del lugar de los hechos: “Ya en ese momento había apagado la cámara de grabación que porto en mi casco”.
Fuente: El Universal.