El mata policías y asalta bancos mas sanguinario

Compartir

Ciudad de México. El que hierro mata… a hierro muere, reza el refrán que le quedo como anillo al dedo a Alfredo Rios Galeana, considerado en su momento como el alsaltabancos y matapolicias mas sanguinario en la historia de México.
Primero mataba y después robaba; fue la excepción que confirmo la regla, pues, a diferencia de las decenas de policías a los que acribillo a balazos, murió de viejo y en cama a los 70 años de edad.

La muerte de Rios Galena, leyenda negra de las paginas policiacas conocido como el «Feyo», «El toro», «El charro misterioso, la voz que canta al corazón», «El ingeniero Berber», o «El empresario Montoya», qeu estaba recluido en el centro federal de Readaptación Social numero 13, en el poblado Miahuatlan de Porfirio Diaz, Oaxaca, ocurrió la noche del miércoles 15 en una clínica del Seguro Social del mismo estado, donde había sido internado desde el 4 de diciembre pasado por complicaciones derivadas de una infección en la sangre.

En la que seria su ultima captura, el 12 de julio de 2005 en South Gate, California, Estados Unidos, luego de 20 años de permanecer prófugo, la actitud de quien fuera autor de decenas de muertes de agentes policíacos -no hubo corporación mexicana que no sufriera alguna baja a sus manos-, fue totalmente diferente, dijo haberse arrepentido y se había convertido en pastor evangélico.

Déjenme decirles que Jesucristo cambio mi vida. Por ‘el me retire de todo. A Cristo le pedí perdón y él me perdono. Dios me cambio y desde entonces vive en mi, soy evangelista, dijo al ser repatriado a México.

Estoy completamente arrepentido y con el cambio que dio mi vida al aceptar a cristo en mi corazón y como único salvador fue que entendí el dolor que ocasione y el haber lastimado el corazón de Dios con mis malas acciones, repetía a los agentes federales que lo trasladaban al penal de El Altiplano, a la vez que con la biblia bajo el brazo, intentaba evangelizarlos.

Antes, al ser llevado a la procuradoría capitalina pidió perdón a las familias de las personas que asesino cuando delinquía, volvió a repetir que estaba profundamente arrepentido.

Rios Galeana Fue atrapado en los Estados Unidos cuando renovaba su licencia de manejo. Las autoridades migratorias notaron que no coloco por completo su dedo pulgar en el area de la huella digital. Cotejaron su huellas, intercambiaron información y descubrieron quién era en realidad.

Para entonces el «Feyo» ya no se llamaba Alfredo, sino Arturo Montaya, de 51 años de edad, propietario de una pequeña empresa de limpieza en las calles de Santa Ana, al sur de los Angeles.

Empero aquel hombre era quien a fines de los setenta y durante toda la década de los ochentas, se le señalo como «El Enemigo Publico Numero uno», autor de no menos de 100 asaltos a bancos, residencias y negocios, con un botín de mas de mil millones de pesos.

Se distinguía entre los demás asaltantes por su ferocidad para con los policías que custodiaban los bancos o los que lo perseguían; no hubo entonces corporación policíaca que no resintiera la perdida de alguno de sus elementos a manos de la gente de Ríos Galeana o de él mismo.

El «Modus Operandi» del entonces apodo «El toro», por su corpulencia, de 1.90 metros y 100 kilos de pesos, era un cruel pero simple: Primero mataba y después robaba.

Comentarios

comentarios