Contexto Político. Guerrero y sus representantes en la LXII Legislatura

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Ser diputado en Guerrero resulta cómodo para la mayoría de los integrantes de la clase política, ya que representa una gran oportunidad para gozar de inmunidad, percibir una jugosa dieta legislativa, ser invitado a importantes eventos oficiales y ser tomado en cuenta para ocupar otro cargo de elección popular o en la administración pública (municipal, estatal o federal).
Son contados los que realmente cumplen con su papel de legislar (hacer, proponer y aprobar leyes a favor de los guerrerenses), de fiscalizar (vigilar y sancionar desvíos en el gasto público) y de gestionar importantes obras para los municipios que conforman los distritos que representan.
Es cierto, algunos de los integrantes del Congreso local –18, para ser exactos– no representan ningún distrito, ya que fueron electos por el principio de representación proporcional.
La diferencia entre los diputados electos por mayoría y los que llegan por la vía plurinominal radica, en que los primeros deben hacer una campaña para ganarse el voto de la ciudadanía. En contraste, los pluris no hacen campaña directamente, tampoco obtienen espacios en radio y televisión, ni reciben presupuesto público para promoverse.
Los pluris llegan al Congreso a través de las listas que presentan los partidos políticos ante el órgano electoral.
Con la reforma electoral de 1977, promovida por el entonces secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles, se crearon los diputados plurinominales. La intención era permitir que las diversas expresiones políticas, y sobre todo las consideradas como minoría, tuvieran presencia en el Congreso de la Unión, aunque sus candidatos no hubieren ganado una elección, esto ante el dominio del PRI.
Hay quienes promueven la desaparición o reducción de los diputados plurinominales, especialmente Morena y sus aliados (el PT y el PES). Lo cual no es mala idea, si lo que se trata es ahorrar recursos y destinarlos realmente al pueblo.
Lo que olvidan los legisladores de la mal llamada Cuarta Transformación es que gracias al principio de representación proporcional lograron tener –antes de 2018– curules en la Cámara de Diputados y en los Congresos estatales.
También debe quedar claro que ganar una elección en un distrito no es garantía de un buen papel en el Congreso o Cámara de Diputados. Y lo vemos en Guerrero. Hay quienes han sido diputados en dos o tres ocasiones, y su desempeño es deficiente.
Asimismo, ser licenciado, maestro o doctor en Derecho no es garantía para ser un buen legislador.
Lo que se requiere es conocer los temas del momento, presentar una iniciativa de ley o un punto de acuerdo y defenderla en tribuna; debatir con diplomacia y convencer a los adversarios, y, sobre todo, no perder la cordura.
Desafortunadamente, la mayoría de los que integran la LXII Legislatura son unos calienta curules, ignorantes en Derecho y simples levanta dedos. Y lo que es peor: su lectura es deficiente.
Hay quienes siguen creyendo que la función de un legislador es regalar despensas a sus representados y quedar bien con lo que diga su jefe político, al que le deben la curul que ocupan.
Insisto, muy pocos diputados son los que realmente están comprometidos con el quehacer legislativo, el debate parlamentario y la fiscalización de los recursos públicos.
En todas las fracciones y grupos parlamentarios hay de todo.
Claro, la experiencia también cuenta. Algunos han sido senadores de la República, diputados federales o han formado parte de anteriores legislaturas, como son los casos de los priistas Verónica Muñoz Parra, Jorge Salgado Parra, Alicia Zamora Villalva, Héctor Apreza Patrón, Omar Jalil Flores Majul, y del perredista Celestino Cesáreo Guzmán.
Por Morena destacan por su participación en tribuna los diputados Arturo Martínez Núñez, Mariana Itallitzin García Guillén, Luis Enrique Ríos Saucedo y Moisés Reyes Sandoval.
La petista Leticia Mosso Hernández, la panista Guadalupe González Suástegui y Arturo López Sugía, de Movimiento Ciudadano (MC), también destacan en la presentación de iniciativas y por debatir en tribuna diversos temas de interés político-social.
Ojalá la ciudadanía les exija más resultados a los diputados y aprendan a premiar y castigar en las urnas a los que les quedó grande la curul. De lo contrario, seguirá la improductividad legislativa y el valemadrismo.
Por otra parte, es urgente y necesario que antes de concluya la presente Legislatura se conozca el resultado de la auditoría practicada al ex presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Antonio Helguera Jiménez, y a Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros –su antecesor–, ya que es evidente que el morenista J. Jesús Villanueva Vega, actual titular de dicho órgano legislativo, se hace guaje con el tema.

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