Por: Miguel Ángel Mata Mata
1.
El ejemplo.
— “Mi deber es hacer cumplir la ley no sólo con medidas del resorte de la autoridad, sino con el ejemplo para atentar a los que con un escrúpulo infundado se retraían de usar el beneficio que les concedía la ley”. Benito Juárez García.
2.
El gobernador Héctor Astudillo aparece en las redes todos los días, al mediodía. En poco menos de treinta minutos ofrece, de manera transparente, cifras de contagios, decesos, capacidad de camas en hospitales, sospechosos de contagio y repite, una y otra vez: “Quédense en casa, quédense en casa”.
Invariable es la compañía del secretario de salud, Carlos de la Peña y la jefa de prensa, Erika Luhrs. A veces le acompañan jefes militares y navales. A veces el titular de turismo. Otras veces el de los migrantes. Otras veces está la esposa del gobernador.
Y así, han estado jóvenes, niñas, niños, personajes destacados de Guerrero. Creo que nomás les ha faltado, en la escenografía, algún cura.
Empezando con el gobernador, sus respectivos acompañantes ocasionales, llevan tapabocas. Algunos una mascarilla. Otros más el equipo completo: tapabocas, mascarilla y guantes. Buena escenografía ¿Por qué escenografía?
Por el ejemplo.
3.
La gente cree, a pie juntillas, que la palabra y lo que dice un gobernador, es cierto. Su palabra pesa mucho en el ánimo de la población. Puede provocar un buen ánimo, o ser causa no intencional de muertes.
Hubo un tiempo cuando los periodistas de Guerrero padecimos una campaña negra, hostigamiento y persecución por las palabras del ex gobernador Zeferino Torreblanca Galindo.
— “Parecen Chachas”, decían él y su secretaria de desarrollo social, levantando la nariz y mirándonos de arriba a abajo.
Cuando le exigimos bajar el tono de sus mensajes, porque la palabra del gobernador tiene un peso impresionante en la sociedad, y sus dichos nos ponían en riesgo de muerte, le importamos menos que Chachas y levantó aún más la estirada nariz.
El resultado: 17 periodistas fueron asesinados durante su administración.
— Ese es el ejemplo de dar un mal ejemplo.
4.
Por la pandemia que padecemos, varios estados en México iniciaron de manera muy temprana la restricción de movilidad y la gente se encuentra cansada.
Pero, a parir del primer día de junio, la alcaldía Cuauhtémoc, donde se asienta el Palacio Nacional, incrementó 14% su movilidad el viernes, convirtiéndose en la demarcación peor portada de la Ciudad de México, de acuerdo con los reportes de la Fundación Mexicana para la Salud.
En la zona metropolitana de Guadalajara, la movilidad se incrementó 22%. En Monterrey, según encuestas en la prensa, el 66% de los negocios se adelantó a la apertura. Y en Zacatecas y El Bajío, la movilidad llegó a 42%.
En la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, en Ciudad Renacimiento, en la colonia Emiliano Zapata, en la 20 de noviembre, en La Sabana, de Acapulco, pasó algo similar. La gente abandonó el confinamiento.
— “¿Qué no han escuchado que el Presidente ya dijo que se acabó el coronavirus?”, responden a pregunta directa de qué cosa andan haciendo en la calle.
5.
El nivel de aprobación al presidente Andrés Manuel López Obrador bajó 8 puntos en el mes de mayo, para situarse en 60 por ciento, según revela la más reciente encuesta nacional de El Financiero.
Con esta disminución, la popularidad del presidente empata el nivel observado en marzo pasado, también de 60 por ciento, como los más bajos que se han registrado de apoyo popular en esta serie de encuestas desde que comenzó el actual gobierno. Según el estudio, el 37 por ciento de entrevistados desaprueba la labor que AMLO está haciendo como presidente.
La disminución en la popularidad presidencial se registra en el mes que ha resultado más difícil en términos de contagios y fallecimientos por COVID-19, pero también en el que las medidas de confinamiento han detenido buena parte de la actividad económica y productiva del país.
Con su fraseo, con respecto a la pandemia, el presidente ha dejado la impresión de que la gente ya puede salir a la calle.
Él ha puesto el ejemplo.
6.
Justo en el pico de contagios y muertes a causa de la pandemia de coronavirus, México entró a la etapa de la “nueva normalidad” y con ella, el presidente Andrés Manuel López Obrador arrancó sus giras por el país para encabezar la reunión de seguridad pública en el sureste, ofrecer la conferencia matutina y dar el banderazo de salida a las obras de una de los proyectos insignia de esta administración: el Tren Maya.
Con 90,664 casos confirmados y 9,930 fallecimientos a causa de COVID-19, México concluyó este domingo la Jornada Nacional de Sana Distancia, con lo que llegó el relajamiento de la población.
En las fotos de la gira por el sureste, aparece el presidente sin tapabocas, guantes o mascarilla. Tira una ofrenda al mar, por el Día de la Marina. Da el banderazo a las obras del Tren Maya. Ofrece una conferencia mañanera, sin aplaudidores.
7.
El 21 de marzo pasado, el presidente López Obrador viajó a Guelatao y sentenció:
— “Vine a Guelatao a cargar energía para seguir el ejemplo de Benito Juárez”.
8.
— ¿Y el tapabocas? ¿Y el quédate en casa? ¿Y la Sana Distancia? ¿Y el confinamiento?
Así. Así se pone el ejemplo.