Contexto Político. Sedesol-Guerrero: sensibilidad y trabajo.

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Para profesionalizar el Programa Nacional de Solidaridad, el presidente Carlos Salinas de Gortari creó el 25 de mayo de 1992 la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), cuyo objetivo era apoyar a los habitantes más pobres del país a través de comités que distribuían recursos del gobierno federal, y con ello se modificó la visión y los instrumentos para atender los factores de desarrollo.
Su primer titular fue Luis Donaldo Colosio Murrieta, a la postre candidato del PRI a la Presidencia de la República, quien con sensibilidad y entrega combatió la pobreza en México.
Durante 28 años, la Sedesol desempeñó el papel estratégico en la definición, ejecución y evaluación de los programas sociales. Y tuvo 14 titulares, quienes estuvieron en sus respectivos momentos bajo la lupa de la opinión pública.
También es necesario precisar que es la que más personas atendió con programas sociales en todo el país, y una de las dependencias que más recursos manejó para combatir los altos índices de marginación social. En 2018, por ejemplo, del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) se le asignaron 106 mil 645 millones 504 mil 28 pesos.
Obviamente, el presupuesto nunca es suficiente para atender todas las demandas sociales.
Al asumir la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador decidió cambiarle el nombre a la dependencia. Ahora se llama Secretaría del Bienestar, y la encabeza María Luisa Albores.
En el organigrama del gobierno del estado de Guerrero, sigue existiendo la Sedesol, cuyo titular es Mario Moreno Arcos, un político con amplia experiencia en la administración pública municipal, estatal y federal.
El 3 de abril de 2018 y acompañado de los secretarios General del Gobierno, Florencio Salazar Adame, y de Finanzas y Administración, Tulio Samuel Pérez Calvo, el gobernador Héctor Astudillo Flores le tomó protesta a Moreno Arcos como secretario de Desarrollo Social, de quien se refirió como un “cuadro calificado guerrerense” y consideró que con su experiencia ayudará en el cargo.
Desde entonces, el también ex delegado del ISSSTE en Guerrero y dos veces alcalde de Chilpancingo, trabaja intensamente por el bien de los guerrerenses y entrega buenos resultados al gobernador Héctor Astudillo.
Mario Moreno no es un funcionario de escritorio, sino un servidor público que le gusta ir a los pueblos, escuchar a la gente de manera directa y sacar sus propias conclusiones de lo que realmente urge atender.
La sensibilidad con la que se ha conducido desde que inició en la política allá por los años 90s, le ha permitido conocer más de cerca la problemática de Guerrero y ser solidario –con o sin cargo– con la gente, a tal grado de generar apoyos con recursos propios (producto de su salario) y sin caer en protagonismos.
En su libro “Léxico de la Política” (edit. Fondo de Cultura Económica, 2000, México, pág. 582), la Dra. Sara Gordon Rapoport sostiene que la política social debe entenderse como aquella parte de la política general que tiene como meta especifica promover el bienestar económico-social de la población. Ello incluye el conjunto de intervenciones públicas dirigidas a asegurar a los ciudadanos un estándar mínimo de salario, alimentación, salud, vivienda e instrucción, como derecho social y no como caridad. La política social es la expresión de la solidaridad institucionalizada. Es una rama de la administración pública y una disciplina que ordena el conocimiento de lo relacionado con distintos ámbitos del bienestar social.
Como titular de la Sedesol, Mario Moreno está consciente que los programas sociales tienen que llegar a los sectores más vulnerables de la sociedad, sin condicionamientos y sin intermediarios. Y entiende también que el presupuesto es insuficiente para reducir la pobreza, sobre todo, ante tantos recortes del gobierno federal al presupuesto, lo que ha orillado la desaparición de algunos programas en la entidad.
Respecto a la pandemia del coronavirus (Covid-19), señaló recientemente que aún no se puede medir con claridad las consecuencias negativas que dejará en Guerrero y en el país en materia de desarrollo social ni tampoco se puede hacer un corte que defina los temas en los que hubo afectaciones, sino que necesariamente habrá de esperar a que concluya para conocer los impactos.
Dijo que las políticas públicas que aplica el gobierno federal no están enfocadas en atender el aumento de la pobreza en el país.
“No veo políticas públicas que estén abonando para resolver el problema que ya tenemos encima, que se avizora aún más complicado hacia el futuro”. (Vértice Diario, 21-V-2020).
Además, informó que el gobernador Héctor Astudillo tiene bien definidas las acciones para atender las necesidades de los guerrerenses, cuidando que incidan en una mejor calidad de vida, pero que desafortunadamente surgió repentinamente la pandemia “que ya colocó muchos obstáculos”.
“El gobernador Héctor Astudillo hace un gran esfuerzo todos los días por tratar de subsanar las deficiencias que tenemos, principalmente en el tema que hoy es la prioridad que es la salud”, dijo, y celebró que gracia al gran liderazgo que ha demostrado el mandatario estatal al atender los problemas que derivan de la pandemia, hoy por hoy “destaca en las mediciones nacionales por su alto grado de participación y compromiso para asumir esta enorme responsabilidad”.
Por otra parte, Mario Moreno informó que en este año se destinará una inversión de 80 millones de pesos para construir 2 mil cuartos con el programa “Un cuarto más”, y se desarrollan mil proyectos dentro del programa de paneles solares para dotar de energía eléctrica a familias que viven en zonas de alta marginación ubicadas en las partes altas de la Montaña y la Sierra de la entidad.
Queda claro que a pesar impacto financiero ocasionado por el Covid-19, el gobierno de estado de Guerrero, a través de la Secretaría de Desarrollo Social sigue implementando políticas públicas para incidir en la disminución de los altos índices de pobreza en que viven amplios grupos de la población.

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