El 2020 y su fenómeno más extremo: cierre del agujero de la capa de ozono en el ártico.

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La capa de ozono está compuesta por moléculas de ozono en la estratosfera. Esta capa envuelve a todo el planeta como una burbuja y actúa como un filtro contra la radiación ultravioleta proporcionada por el sol.

En los años 70 se descubrió que debido a sustancias agotadoras del ozono (SAO) se dañaba la capa, en el 2006 este agujero comenzó a ser más grande, alcanzando 29 millones de km cuadrados.

El crecimiento dicho agujero es a causa de variaciones estacionales de temperatura, lo que provoca la destrucción del ozono en regiones soleadas.

Sin embargo, el agujero de la capa de ozono cerró en abril al haber un aumento de la temperatura en la estratosfera que produjo el ingreso de aire rico en ozono procedente de la atmósfera inferior.

La declaración de Clare Nullis, portavoz de la OMM y  los científicos de la organización meteorológica mundial aclararon que el protocolo de Montereal contribuyó al cierre de la capa y no por estar en cuarentena debido al  COVID-19.

Pese a cerrarse, la Organización hizo hincapié en que las condiciones meteorológicas y temperaturas varían cada año abriendo la puerta a que se produzcan la reducción de ozono en el ártico pudiendo repetirse el mismo panorama.

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