De los irresponsables…

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Rodrigo Juárez Ortiz

Nos encontramos, como pueblo, en una situación no solo incómoda que sería lo de menos llamarla así, sino peligrosa en varios sentidos, especialmente en el de la salud. La salud es vida y la vida es esperanza.

La pandemia que está padeciendo el mundo entero nos está poniendo a prueba respecto a nuestra capacidad para entender, comprender, explicar este fenómeno y la forma en que debemos y/o podemos reaccionar ante él, so pena de perecer (los mas vulnerables), y padecer los estragos de una debacle económica que afectará a todos los sectores de la población, de tal suerte que no hay para donde correr, toda vez que en todas partes también están padeciendo del mismo mal y, en su caso, se estaría actualizando la expresión popular de “salir de Guatemala, para entrar a Guatepeor”.

Pero el quid del asunto es saber cómo estamos reaccionando ante este terrible acontecimiento. Los medios nos proporcionan algún tipo de información, también algunas personas otro tipo y familiares y amigos cercanos la culminan.

Es el caso de que al observar esta reacción, uno se percata de que hay una evidente falta de conciencia, una evidente despreocupación ante el peligro inminente de sufrir algún contagio de tan mortal virus, toda vez que la gente en la calle tiene una actitud totalmente displicente, en términos coloquiales se diría de “importamadrismo”.

No se trata, se entiende, de estar todos compungidos, histéricos, paranoicos o atemorizados. No, simplemente se trata de adquirir verdadera conciencia del riesgo y del impacto del fenómeno y para no contagiarnos ni hacerlo a nuestros seres cercanos y en general, ya por simple solidaridad social, acatar lo que las autoridades sanitarias del país y de la O.M.S. indican, habida cuenta de que en la fase 2 ( a la que ya ingresamos) ya el contagio es colectivo y no de gente procedente del extranjero, de ahí que respetemos la Sana Distancia mínima de un metro entre personas  (hay estultos que se pegan materialmente al vecino en las filas), evitar el saludo de mano y de beso, abrazos,  ( muchos se ofenden y lo consideran rechazo),  no estornudar sin cubrirse la boca( hay irresponsables que lo hacen abiertamente y en forma escandalosa), no salir de casa salvo para comprar alimentos, medicinas o ir al trabajo, de ser indispensable( en varios países ya multan a los infractores o tienen penas privativas de libertad, aquí vemos que pululan por las calles con singular alegría, sin motivo aparente), no asistir a reuniones de más de 50 personas ( estamos viendo oportunistas con pretensión de líderes reuniendo a todos aquellos que tienen  algo que pedir, pero sin tomar en cuenta estas previsiones); en muchas ciudades antes repletas de gente, ahora aparecen vacías ( aquí tenemos insensatos irresponsables que van a lugares públicos sin nada aparente que hacer), en términos generales es preocupante ver tanta estulticia, o ignorancia o irreflexión o irresponsabilidad (nada que ver con valentía, temeridad o arrojo). Salvo las excepciones de siempre.  O usted, consciente y solidario lector, ¿ Qué opina?

 

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