De la “colonia”…

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                                                       Rodrigo Juárez Ortiz.

Estando estudiando en la Primaria, en aquel entonces el casco urbano de Acapulco estaba constituido por barrios, v.gr.: de la Adobería, del Hueso, de la Lima, del Mesón, de Petaquillas, del Capire, de Tambuco, de la Playa, de la Cuerería, y muchos otros mas.

Es el caso que en una ocasión y estando recién ingresado un alumno, le pregunté que en donde vivía y contestó: “ en la colonia”, lógicamente mi duda no quedó aclarada y le cuestioné: ¿ cuál colonia?, cuenta habida de que habiendo venido del altiplano mi familia, ahí el casco urbano estaba constituido por colonias y era obvio que estas tenían un nombre, pero ante la repetición de mi pregunta, la respuesta fue la misma: “puej en la colonia”. Y es que entonces estaba recién inaugurada la primera y única colonia de Acapulco, la colonia El Progreso, que con el tiempo y habiendo tenido cambios en su denominación ahora se le conoce solamente como la Progreso.

Volviendo a nuestros días ahora nos enteramos que han surgido 35 nuevos asentamientos humanos en la zona conurbada de la ciudad, la cual ya cuenta en la actualidad con mas de trescientas colonias, lo que significa en términos llanos que estos nuevos colonos requieren- y ya lo están exigiendo- de los servicios correspondientes como “ recolección de basura como de mayor prioridad, alumbrado público, rehabilitación de áreas (re)creativas como parques, la construcción de calles, drenaje y el suministro de agua potable el cual es otro problema por la falta de una red de distribución”, según dijo el coordinador de los Servicios Públicos del Ayuntamiento, lo que evidencia que las autoridades municipales no están en la capacidad de atender los servicios correspondientes por la falta de recursos, lo cual hace indispensable lo obvio o sea, que la ciudadanía pague el impuesto predial – entre otros- que le corresponde para que puedan satisfacerse estas necesidades ingentes. Pero también es necesario que para detener el flujo casi permanente de nuevos colonos, el gobierno estatal y el federal atiendan programas de actividades productivas en el resto del estado para que la gente encuentre satisfactores idóneos en su lugar, sin que tenga que emigrar a las zonas urbanas ya de por sí saturadas.

La falta de oportunidades produjo la gran emigración de nuestros connacionales a trabajar en el extranjero, y en Acapulco a la invasión masiva de los llamados  “paracaidistas”, quienes con la promesa de líderes venales, invadieron terrenos, casas desocupadas y demás, para hacerse de un patrimonio, pero acrecentando las necesidades de servicios públicos en forma muy notoria, sin existir los recursos necesarios para ello.

Resulta pues, imperativo, que se desarrollen otras regiones del estado que proporcionen, merced al trabajo de sus habitantes, la facilitación gubernamental para las inversiones, los recursos necesarios para que su retención en sus lugares de origen, sea agradable y promisoria. O usted, consciente lector,¿ Qué opina?

 

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