De la estulticia…

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Rodrigo Juárez Ortiz

O también podríamos llamar esta entrega, de la estupidez, entendiendo por esta última la torpeza notable en comprender las cosas.

Lo anterior viene a colación porque recién se dio en los medios la noticia de que un individuo atacó y cortó la cabeza y parte de ambas alas de un águila republicana que forma parte del conjunto escultórico del Hemiciclo a Don Benito Juárez en la CdMx.

Últimamente, merced a la enorme y real apertura que el gobierno de la República ha dado a la libertad de expresión – antes coartada o controlada de diferentes maneras- se han dado manifestaciones colectivas de aquellas personas que hartas de las inequidades, abusos y torpezas de administraciones anteriores, protestan para hacerse oír por parte del gobierno para ser atendidos y resueltos sus problemas de toda índole.

Esto, desde luego, ha dado pauta para abusos y excesos en tales manifestaciones -las cuales están en todo su derecho- sin embargo se entiende que ante tanto tiempo anterior en que la parte peticionaria no ha obtenido respuesta favorable a todas sus peticiones, y para llamar la atención sobre su profundo descontento, se ha dado en atacar, dañar y pintarrajear al mobiliario privado y público, pero como cerecita del pastel, a las consideradas como construcciones erigidas como monumentos históricos que conmemoran los hechos que nuestros pro-hombres han hecho en aras de la libertad y el desarrollo de nuestro pueblo para mejorar y optimizar sus condiciones de vida. Al margen de si por la actividad de gobiernos espurios no se han logrado muchos de esos propósitos.

Es el caso que si al margen de la legitimidad de estos movimientos, y entendiendo que se pretende de una manera brutal dejar ver el descontento tantos años padecido, no se comprende el por qué atacar y dañar a los monumentos históricos que son un recordatorio perenne de los hechos y personajes que nos dieron patria y libertad. No es así como se logran avances en la solución de los problemas.

Sin embargo, al margen de estos eventos, sí resulta notorio que sistemáticamente han existido ataques al Hemiciclo a Juárez, siempre de parte de individuos que han sido, de alguna manera, dirigidos por fanatismos,  por intolerancia ideológica, por revanchismo de parte de aquellos que se sienten agraviados por el triunfo de la República, en la guerra de Tres Años, en la guerra de Reforma, por parte de los egregios patricios que lucharon por conseguir para nuestro pueblo mejores condiciones de vida, así como acabar con los privilegios de quienes durante los 300 años de coloniaje disfrutaron de ellos.

Como todo ser humano el Benemérito de las Américas pudo no ser perfecto, pero su lucha no fue por mezquindades personales, sino por México y su pueblo. Ergo, no es así, mutilando monumentos, atacando el del prócer Don Benito Juárez, ni con diatribas y menos con descalificaciones  como se puede destruir su egregia figura, su lugar de honor en el altar de la Patria. O usted, convencido lector, ¿ Qué opina?

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