Contexto Político. Las batallas de Mario Moreno

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Por Efraín Flores Iglesias

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En julio de 2012 y luego de ser electo por segunda ocasión como alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos se definió como un hombre de retos y de trabajo. Y en entrevista para la revista acapulqueña 99 grados (septiembre de 2014) manifestó que es un hombre que se dedica cien por ciento a la política y que todos los días hace análisis de lo que ocurre en el contexto estatal y nacional.

Desde muy joven milita en el PRI, instituto político en el que ha ocupado importantes responsabilidades, desde secretario general del Comité Directivo Municipal en Chilpancingo hasta delegado especial del Comité Ejecutivo Nacional en diferentes estados de la República.

A Mario Moreno nadie le ha regalado nada en política. Todos los cargos de elección popular que ha desempeñado los ha ganado en territorio y no en el escritorio.

Y, a diferencia de varios personajes del tricolor, proviene de la cultura del esfuerzo. De hecho, nació en Izotepec, un pueblo ubicado en lo alto de la Sierra de la entidad y en donde las oportunidades para superarse son escasas.

En su niñez y adolescencia ayudó a su padre –don Juan Moreno Gómez, fallecido el 11 de diciembre de 2018– a ordeñar vacas.

Y eso no es todo. También vendió chicles y boleó zapatos en el zócalo de Chilpancingo, actividades que le permitieron formarse el carácter que ahora posee.

En 1996 llega por primera ocasión al Ayuntamiento capitalino, y no como alcalde, sino como primer síndico en la fórmula que encabezó Héctor Astudillo Flores.

Tres años después, fue candidato a diputado local en el distrito 01, elección que ganó sin tanto problema. Su principal contendiente fue el ex rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y actual secretario general de Morena en la entidad, Marcial Rodríguez Saldaña, quien en ese entonces representó al PRD.

Como legislador local se dedicó a trabajar arduamente en las colonias y comunidades de Chilpancingo, por lo que en poco tiempo posicionó su imagen, a tal grado que era el favorito del tricolor para la Alcaldía en la siguiente elección. Así lo indicaban las encuestas, no solo del PRI, sino también del Sol Azteca.

Desafortunadamente, a Mario Moreno lo bloquearon. La cúpula priista impuso como candidato a la Alcaldía a Saúl Alarcón Abarca. Así que, no le quedó de otra. Se disciplinó.

En 2003, el PRI lo designó candidato a diputado federal por el distrito 07, cargo que ganó por amplio margen en las urnas. Su principal contendiente fue Sebastián de la Rosa Peláez, del PRD.

Al llegar a San Lázaro, el oriundo de Izotepec no se echó a la hamaca. Siguió trabajando con más intensidad a favor de sus representados del distrito 07 federal, sobre en todo en la gestión de importantes obras ante la Federación.

El 5 de febrero de 2005, el PRD y su candidato Zeferino Torreblanca Galindo se alzaron con el triunfo en Guerrero. El panorama para el tricolor era adverso, ya que incluso perdió la capital del estado.

A pesar de esa situación, Mario Moreno decide participar para las elecciones de octubre de ese año como candidato a la Alcaldía.

El PRD y Lilián Rivas Santillán –su candidata– cantaban victoria antes de tiempo. Pero Mario Moreno y su equipo de campaña no estaban dispuestos a perder, por lo que intensificaron sus actividades.

Los resultados electorales demostraron de lo que estaba hecho Mario Moreno: 34 mil votos contra 18 mil de la abanderada del Sol Azteca.

Al llegar a la presidencia municipal y sin el apoyo del gobierno zeferinista, realizó importantes obras en colonias y comunidades. Y para ello contó con el apoyo de legisladores federales, como fue el caso de Ángel Aguirre Rivero, su amigo.

Al concluir su primer periodo como alcalde, era nuevamente el favorito del PRI para contender por el distrito federal 07 (Chilpancingo, Coyuca de Benítez, Tixtla, Mochitlán y Quechultenango). Una batalla más que se propuso ganar. Y así fue.

Sus adversarios fueron Ernesto Fidel Payán Cortinas, del PRD, y Reyes Betancourt Linares, del Partido Nueva Alianza (Panal).

Como integrante de la LXI Legislatura federal tejió alianzas con importantes actores de la política nacional, situación que le permitió posicionarse en todo el estado.

En 2010 su nombre fue tomado en cuenta para la elección de gobernador por el CEN del PRI, pero Mario Moreno entendió que no era su momento. Y declinó participar.

Dos años después compitió nuevamente por la Alcaldía en un escenario sumamente complicado, ya que el efecto AMLO hizo de las suyas al llevarse carro completo en Guerrero. En Chilpancingo, recordemos, la alianza PRD, PT y MC ganó en los dos distritos locales (01 y 02) y en el distrito 07 federal. Sin embargo, Mario Moreno logró derrotar a Alejandro Mendoza Pastrana.

Para las elecciones de gobernador de 2015, su nombre figura nuevamente en las encuestas, pero de último momento declina a favor de Héctor Astudillo, con quien actualmente colabora como secretario de Desarrollo Social.

Antes de ser titular de la Sedesol, fue director general de ISSSTE en Guerrero, dependencia en la que se ganó el respeto de los trabajadores por su humildad y compromiso social.

No hay duda que Mario Moreno aspira gobernar a los guerrerenses en 2021.

Desde luego que el PRI no atraviesa por un buen momento. Y si sus jerarcas realmente les interesa ganar la gubernatura, tendrán que postular a un personaje con una trayectoria ganadora, y no a un perdedor.

Veremos qué pasa.

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E-mail: efrain_flores_iglesias@hotmail.com

Twitter: @efiglesias

 

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