Chilapa y Zitlala, con más casos de Violencia Intrafamiliar

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En entrevista con la psicóloga Yadira Ramírez Antúnez, explico que durante un año se tienen casos registrados de 600 personas positivas al año aproximadamente , doscientas cincuenta por mes y unas cincuenta de estas son positivas de las cuales 15 a 20 son atendidas con el programa Servicio Especializado para Atención a Víctimas de Violencia Intrafamiliar,( SEPAVI).
Explico, este programa en si se encarga de darle atención psicológica especializada a las mujeres que viven una situación de violencia, se realiza un pase de visita en las áreas de hospitalización y consulta externa, se les aplica una herramienta para determinar si las usuarias cursan con alguna situación en caso que salgan positivas se les oferta lo que es la atención psicológica especializada.
Afirma la psicóloga que forma parte del programa SEPAVI, se atienden a población abierta en el Hospital de Chilapa, se atienden a los municipios de: José Joaquín de Herrera, Tixtla, Ahuacotzingo, Zitlala, Apango, Atlixta, Chilapa, etc. Los casos donde hay más violencia son en Chilapa y Zitlala por sus comunidades hay mayor presencia de violencia que no son atendidas, tienden más a naturalizar la situación de violencia.
Tenemos cinco casos de violencia: violencia psicológica, la violencia física, la violencia sexual, abandono y negligencia, económica y patrimonial. Para prevenir sugerimos la reeducación, en como nos comunicamos, si ocurre una violencia sexual se les pide que vengan al hospital, tenemos 72 horas para darle la atención, en caso de que ya hay un embarazo tenemos hasta las 12 semanas para realizar una retención en caso de violencia sexual y si la mujer; ya cursa un embarazo donde corre riesgo su vida puede darlo en adopción, esto es una media de prevención, es un apoyo que se les da a ambos.
Las personas que aceptan la atención aprenden a radicar la violencia a como no caer ellas en situaciones donde no se conviertan en agresoras, la mayor parte de violencia se da en los hogares porque creemos que nosotros es normal que le demos una nalgada a nuestros hijos y creemos que es una forma de corregirlos, el hecho de decirle ere un tonto ya los estamos violentando. Como sociedad no hemos aprendido a reconocerlo y creemos que es parte de una forma; y ya lo estamos violentando psicológicamente.
Contamos con Objetores de Conciencia que ayudan a las madres, las cuales tienen por derecho ser canalizadas a otros módulos, para que posteriormente estos objetores tiendan a dar una mejor alternativa de vida a las madres que sufren una violencia sexual., finalizo. (Por: Lupita Jaimes)

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