Yo Soy Pancho Ventura. In Memoriam

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 Recibe el dolor y los lamentos del corazón de todas tus amistades y familiares, que tu alma que ahora sabemos está ante dios sea bien recibida, ruégale por todos, por tus amistades, por tu familia, por todos los que nos quedamos, ruega mucho para que después de la muerte podamos estar allá contigo mi amigo, para seguir compartiendo la alegría de tu amistad…

Por: CRISTINA GARCIA FLORENTINO

Continuación de la 1ª. Parte, tomada del Libro Playa Ventura el Paraíso Costeño, pág.54-61.

Y dijo Hipólito Ventura:

-¡Cuando me maten a mí, va a ver una guerra muy terrible que no se va a terminar nunca!

Y fíjate que sí, si hay algo de cierto. Él, Hipólito, era el Ventura primero, él no mataba ni mandaba matar, era hombre que se le tenía coraje, pues, porque era rico.

Después que mataron a mi papá, mi mamá se quedó en Copala y nos ayudó a crecer; ella nomás se dedicaba a criar a sus hijos, era hija de un señor que tenía dinero, y además muy honrada mi madre, muy honrada.

Mi abuelo se llamaba Joaquín Guerrero, y él le ayudaba a mi mamá para que saliéramos adelante. . . ellos siempre cuidaban el dinero.

Nosotros seguíamos siendo Ventura pues, y mi abuelo era enemigo de los Ventura, por eso a mí se me hizo fácil la pacificación de los Venturas con los Braguetas, porque Antelmo Ventura era hermano de mi padre y Joaquín Guerrero era padre de mi madre, por eso yo sentí más fácil apaciguar esta tierra, y él era hombre bueno, no es que yo lo afame, pero mi abuelo Joaquín era hombre bueno, pues siempre fue bondadoso y solidario con todos, y más con las familias más necesitadas.

Entonces junté a mi tiu Antelmo con Berna Guerrero . . . Berna Guerrero era el líder de los Bragueta, y así los junté a los dos para buscar una solución que nos dejara en paz.

La gente de Copala estaban almiraus, pues sí, porque eran enemigos de sangre, ahora se fueron volviendo amigos poco a poco . . .  eso lo hice yo cuando fui presidente municipal.

Y porque soy bueno, me encontré una vez un señor que no conozco:

-¡Siento que me vo´a morir! –  le dije.

-¿Qué te vas a morir? – me preguntó.

Y me dijo:

-¡Se muere la gente mala ! . . . ¡Tú no te vas a morir ahorita! – no sé si será cierto.

Y ´tando en mi presencia pues, una hija de Moisés Manzanares, era maestra . . . recién pues me la presentaron, ya con hechos, pensau . . . porque si me quería pues Moisés Manzanares me quería, como amigo y como yerno . . .

Cuando mataron a mi papá, todo el partido braguetiano dijeron:

-¡Ora si se chingaron los Ventura! porque murió Chico Ventura . . . y queda Antelmo . . . ¡Pero Antelmo es un loco!

¡Siií así lo tenían considerado, como un loco! . . . y ´onde que sale más chingón y listo que mi padre. Sale a l´ora de l´ora sale, va a salir un Ventura listo, ´orita no lo tenemos, pero va a salir . . .

¡O alguna mujer! . . . ¡Yo antes no les tenía mucha fe, pero ora sí! . . .  ¡Ja ja ja!

Ora, miren, miren pue´ . . . ¡Yo sé, eh! . . . yo he visto que personas que leen, se olvidan de comer . . . una vez un amigo míu, fuimos al cine, y ya en el cine leyó un libro que le impresionó mucho, cerraron el cine y él seguía leyendo, ¡ja ja ja ja! . . . ¡síii!

Hasta que le dije:

-¡Vámonos . . . vámonos! ¡Cabrón, ya cerraron el cine! . . . ¡ja ja ja ja ja! Y a veces también a mí se me olvidaba comer  cuando me ponía a leer . . .  se me olvida luego el tiempo . . . leo y me pierdo en el tiempo, me da hambre y ceno, luego me doy cuenta que amanece y me pregunto que a qué hora cené, que cuántas horas dormí, porque ya está claro y es un nuevo día . . . ¡jaja ja ja!

Don Emigdio fue de los primeros que anduvo para acá, para Playa Ventura, él fue hijo de Eladio Ventura, Eladio hijo de Hipólito, Hipólito hijo de Agapito, Antelmo queda como en quinta generación. Agapito, Hipólito, Heladio y Antelmo.

Sabe mucho mi compadre Emigdio Rodríguez y tiene la gracia de decir lo que vio pues . . . le vo´a decir, yo lo voy a preparar, él sabe muchas cosas que yo sé, pero no las puedo decir . . . pero él sabe platicarla . . . es como un maestro cuando sabe dar clases, que le entienden pues los alumnos, lo comprenden, pero hay muchos maestros que no saben dar clases, eh, hay muchos, los alumnos no le entienden . . . a mi compadre Emigdio sí, tiene esa gracia, mi compadre Midio sabe hacer eso, cuando yo le digo platícame de mi tíu Temo . . . y me platica.

Y el tiempo seguía su curso inexorable y radiante . . .

… Y en la búsqueda de la preparación personal, siempre leía una revista que ya bajó sus ventas ahorita, pero que en su tiempo fue marcando opinión entre todos los mexicanos, se llamaba “Siempre”, y de ahí yo agarraba ideas para opinar, criticar y también para trabajar, tomé muchísimas ideas que después me sirvieron para muchas cosas, como para gobernar mi municipio.

Ya traía el plan de servir a mi gente, y como la política y el afán de servir viene desde mis pasados, pues empecé a tener el hermoso sueño de ser presidente de Copala . . . Así llegó el tiempo, el momento y la oportunidad de llegar a ser presidente municipal de Copala. Y aquí empecé una buena obra, apoyado por todos mis paisanos, porque era necesario y no podíamos quedarnos atrás . . .

En lo de la luz me tocó hacer el comité pro-agua potable, y el tiempo no me dio, pero si el tiempo me hubiera dau, yo la hubiera hecho rápido, pero como hay renovación de poderes . . . estaba Santa Cruz González como representante del agua y yo era el presidente municipal.

Al ver que faltaba dar a conocer la producción de la Costa Chica, se organizó la primera Expo-agrícola ganadera.

Fundé la Escuela Secundaria “Gral. Baltazar Leyva Mancilla”, hoy llamada “Otilio Montaño”, cuando fui a México con el secretario Manuel Domínguez Jaime. Esa vez fui solo, no había elementos y tampoco había dinero.

¡Inauguración de la Escuela Secundaria “Otilio Montaño”

 Ya para el año de  1972, hice la primer cabaña en Playa Ventura, adonde poco a poco fue llegando la gente a hospedarse, y de ahí se fueron construyendo otras cabañitas que ahora sirven de hospedería y hotel, lo que es satisfactorio, porque ahí fue el despegue de nuestras playas venturenses.

Y cuando fui presidente del PRI, invité a todo el comité estatal del partido, y fueron todos los diputados, menos uno, porque se reportó que estaba enfermo, eso fue para conocer turísticamente Playa Ventura, y éstos lo declararon “Lugar de descanso virgen” . . . estaban alegres los diputados.

Ya como regidor de turismo logré gestionar y construir la carrera entre Copala y Playa Ventura.

En todas las obras que se hicieron en ese tiempo, que no se nos olvide un dato muy importante, el campo mortorio me tocó hacerlo a mí, siendo presidente municipal Arturo Bibiano, él escogió el lugar . . .  ya está lleno, es grande y nunca está desordenado . . . era un terreno sin dueño, lo encerró, entonces era el comisario.

Cuando yo me enfermé, era una enfermedad muy difícil de curar en ese tiempo . . . me envenenaron . . . me envenenaron en San Marcos, fui yo a una feria, siendo presidente municipal en ese tiempo, y la guerra fría pues seguía . . . pues me envenenaron, tuve de cuatro a cinco días con fiebre y en estado de coma, con fiebre de 40 grados, no me morí porque estaba joven y estaba fuerte, pues . . . el que me envenenó era un Bragueta, me dio el veneno en una cerveza, y yo casi también andaba borracho, nomás Juan Pacheco, creu, andaba conmigo, él vive en Chilapa con la maestra Alfa, pa´ llá se fue, vive allá en Chilapa.

Me recuperé, y yo como quiera que sea pues era Ventura . . . los Bragueta me saludaban con cariño y me respetaban, pero pues no me querían pues de todos modos.

Yo siempre recordé a Don santa con respeto, porque era un hombre luchador, cuando el empezó a hacer su capital ´taba el en la casa ´onde vivía, Santa me fue a pedir permiso para almacenar mai´, y le dije:

-¡Sí Santa, te presto! – le dije – ¡No lo ´cupo!

En ese tiempo no había kínder, lo hizo el gobernador, no me acuerdo de su nombre, fue a Copala y me dijo en el camino:

-Señor Ventura, ¿Tienen kínder en su municipio?

-¡No señor gobernador, ni lo conocemos!

Y me dijo:

-¡Ah, entonces pídaselo a la señora!

Era su esposa, y se lo pedí a la señora . . .  y amablemente lo autorizó.

Com ´ora, yo fui el primer presidente que inauguró el jardín de niños “Federico Froebel”, así se ha llamado . . . existe y mentaron a todos . . . fue en una reunión que hizo un expresidente que no me mentó, y todos se quedaron esperando y no me mentaba, según el hizo la reunión para mentar a los expresidentes municipales que hicieron obras en el municipio y mentó a todos, todos hicieron alguna cosa y q bueno pero hasta que una señora de Copala dijo:

-¡Falta que mienten a uno, el primer kínder que se hizo lo logró Pancho Ventura!

Y hasta entónces el muchacho que según muy inteligente se dió cuenta que no me había mentado, tú crees eso?

Y estas gestiones y realidades, las tenemos que agradecer a don Pancho Ventura, pues siempre tuvo la visión, la misión y la decisión para realizar las obras que necesitaba Copala y Playa Ventura, con el favor de Dios.

Hoy en Paz descanse.

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