CIUDAD DE MÉXICO. – Edgar Elías Azar, exembajador de México en los Países Bajos y expresidente -en tres periodos- del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJ-CDMX), fue denunciado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ante la Fiscalía General de la República (FGR) por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
El 21 de marzo de 2017, Elías Azar presentó su renuncia ante el Pleno de magistrados como presidente del TSJ-CDMX y del Consejo de la Judicatura local, pues sería nominado por el presidente Enrique Peña Nieto para ser embajador en el Reino de los Países Bajos.
Tras la ratificación del Senado, el 27 de abril de ese año, el abogado comenzó su carrera diplomática el 28 de junio de ese mismo año. Presuntamente, su estrategia era construir su candidatura para encabezar la Corte Internacional de Justicia o la Corte Penal Internacional, ambas, en La Haya.
Los escándalos
El 27 de febrero de 2018, el portal de noticias BuzzFeed News México publicó que el entonces embajador fue acusado por dos mujeres, una abogada defensora de derechos humanos y otra periodista por acoso sexual en febrero de 2014 y diciembre de 2016, respectivamente, cuando estaba al frente del TSJ-CDMX.
Y es que Edgar Elías Azar prácticamente se apoderó del Tribunal, pues tras ser magistrado de la Primera Sala Civil en el 2003, asumió la presidencia del mismo en 2008 y de ahí no la soltó hasta marzo de 2017. Antes de irse, informó a los magistrados que el organismo arrastraba un déficit de unos 3 mil millones de pesos.
En su número 2108, del 27 de marzo de 2017, Proceso publicó
que el controvertido político tuvo al menos dos encontronazos con Miguel Ángel Mancera, cuando era jefe de gobierno. El primero, cuando éste impuso a siete magistrados en el Tribunal.
Para junio de 2016, los presidentes de los tribunales de los Contencioso Administrativo, Electoral del Distrito Federal y Superior de Justicia de la capital, interpusieron una apelación para no presentar su declaración en versión pública.
Elías Azar argumentó que obligar a que jueces y magistrados presenten su “3de3” era atentar contra sus derechos humanos y los ponía en riesgo; por lo que pidió que ésta fuera privada.
En octubre de 2015, este semanario publicó que el exsecretario de Finanzas de Guerrero fue también conocido promotor de los intereses de grandes corporaciones empresariales y mediáticas. De hecho, estaba dedicado a los negocios inmobiliarios con la asesoría de Pedro Aspe y apoyado en Inmuebles Carso.
A ésta, de acuerdo con el reportaje, le enajenó cinco edificios del tribunal en la calle Río de la Plata, colonia Cuauhtémoc, a cambio de que construya una nueva Ciudad Judicial en la colonia Doctores del entonces Distrito Federal.
Y agregó: “Las operaciones inmobiliarias de Elías Azar son poco transparentes; como los 110 millones de pesos que invirtió en la Sociedad Popular Financiera Ficrea, utilizando fondos que no son propiedad del tribunal; o como el caso del Fondo de Apoyo a la Administración de la Justicia en el Distrito Federal (Faajud), considerado la auténtica “caja chica” del magistrado de origen guerrerense”.