De Frente. La banalidad del mal y las mañaneras

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Por: Miguel Ángel Mata Mata

1.

Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán fue liberado, confirmó Alfonso Durazo Montaño, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

En declaraciones a la periodista Denise Maerker, el funcionario contó que entraron a una casa donde estaba Ovidio Guzmán López, pero al estar en inferioridad numérica se retiraron sin el detenido.

Antes, en conferencia de prensa, Durazo declaró que se había detenido al hijo del Chapo Guzmán, pero, sin precisar que se le había liberado, detalló que, tras acciones de patrullaje que derivaron en el hallazgo de Guzmán López en el fraccionamiento Tres Ríos junto a otras tres personas, “para salvaguardar a la ciudadanía, el gabinete de Seguridad decidió suspender dichas acciones”.

Banal, nuestro secretario de seguridad pública. Banal, nuestro gobierno de la Cuarta. Banal.

2.

Banal es, según el diccionario, un adjetivo que es intrascendente, vulgar o de poca importancia. La etimología de banal nos lleva a la lengua francesa. El término se utiliza como adjetivo para calificar a aquello que carece de sustancia, es superficial o resulta insignificante.

La idea de banal también se usa por oposición a lo que tiene profundidad; es decir, a lo que exige un cierto esfuerzo mental para comprender su significado o para interpretarlo

De la misma manera, podemos indicar que, en muchas ocasiones, este adjetivo que ahora nos ocupa se utiliza para referirse a una persona. Así, se dice que tal o cual individuo es alguien banal.

Eso es lo que viene a significar que se trata de un ser humano que no tiene ideas profundas, que no le da valor a los sentimientos, que prefiere siempre las cosas superfluas, que se deja llevar solo por la apariencia de las cosas y nada más.

Una actitud banal está normalmente relacionada con personas con escaso interés hacia lo que les rodea, prefiriendo las cosas simples y superficiales, porque no hace falta reflexionar sobre ellas.

En esta línea, se dice que en la sociedad hay dosis importantes de banalidad, en el sentido de que hay una tendencia a no profundizar en nada y a conformarse con ideas y actitudes simples, enmarcadas en la normalidad de lo general.

3.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, aseguró que hay avances “serios” en la investigación sobre el atentado del que fueron objeto integrantes de la Familia Le Barón en Sonora.

Puntualizó que se tiene como línea de investigación que la camioneta fue confundida por integrantes del crimen organizado, ya que la zona es de disputa por los cárteles.

Dijo que ayer por lo complicado de la zona no fue oportuna la información, pero se sabe que la familia Le Barón se trasladaba de Galeana, Chihuahua, hacia una comunidad en Sonora y que fueron atacados por un grupo armado.

El funcionario federal acotó que la Sedena confirmó nueve muertos, tres mujeres y seis menores; seis menores con lesiones, una menor ilesa y otro menor se encuentra como desaparecido.

— “Fue confusión”, dijo.

El hecho es un acto de maldad. Maldad.

4.

A la condición de malo se la denomina maldad. El término procede del vocablo latino malĭtas.

La noción también hace referencia al acto injusto o dañino. La maldad, por lo tanto, se asocia a aquello que constituye un mal. Una acción que se realiza con maldad busca generar un perjuicio o, al menos, a su ejecutor no le interesan sus consecuencias, por más negativas que sean.

Supongamos que dos jóvenes ingresan a una humilde capilla y destrozan el lugar, rompiendo las figuras religiosas y el altar. Estos muchachos no tenían ningún objetivo más que destruir el templo por diversión. Frente a este panorama, puede decirse que los vándalos actuaron con maldad, provocando dolor y angustia en todos los fieles que acudían a dicho lugar.

5.

¿Cuánto tiempo hace que desparecieron 43 normalistas de Ayotzinapa? ¿Cómo va la investigación del caso? ¿Cuántos presuntos responsables han sido liberados?

A lo que sabemos, los presuntos responsables, malvados, los desparecieron por órdenes de uno de sus misteriosos jefes. ¿Por diversión? ¿Por qué lo hicieron?

Algo similar pasa con más de cincuenta mil desaparecidos en el país ¿Los desparecieron por diversión? No queda otra más que decir que los malvados los desaparecieron.

Esa maldad que se ha convertido en banal cuando los responsables de hacer justicia la convierten en algo que, como decía nuestro recordado Arturo Córdova, no tiene la menor importancia.

Entonces, esa maldad se convierte en banalidad del mal.

6.

El concepto de “banalidad del mal”, fue desarrollado por la filósofa Hannah Arendt, tras el juicio que se llevó a cabo en Israel contra el jerarca nazi Adolf Eichmann, genocida sentenciado a la horca.

La filósofa consideró, en opinión sumamente polémica, que dichos crímenes no fueron producto de un alma monstruosa, sino de darle poca importancia a sus actos de crueldad que le servían para ascender en el régimen nazi, cuyas reglas no analizó en profundidad y las acató con extrema obediencia.

La “banalidad del mal” puede aparecer, de acuerdo a la filósofa, cuando un individuo se limita a cumplir con su rol en un sistema sin pensar en los efectos de los actos.

El hombre corriente, mediocre y gris es fácil que se deje arrastrar por la banalidad y ésta, al ser irreflexiva y manipulable, puede provocar el mal.

Así, el mal deja de verse como algo cercano a una inteligencia perversa (pensemos en la idea del diablo, muy malo y muy inteligente) para entender el mal como una idea próxima a la normalidad.

Otra idea singular sobre lo banal aparece en un poema de Bukowski (el genio de la multitud). El poeta insiste en una idea: que el hombre corriente es banal en relación con el amor, pero la misma banalidad puede ser peligrosa a la hora de odiar.

7.

Con los ejemplos de Arendt y Bukowski se aprecia que la apariencia de normalidad en lo banal, tiene un componente peligroso y que no es fácil detectarlo a primera vista.

¿Acaso no lo vemos de lunes a viernes, en las mañaneras? La maldad en que vivimos es banalizada a cada palabra. A cada mentira. A cada perversa palabra que se dice para cumplir con una ideología o un ruin anhelo personal.

Bienvenidos a la banalidad de la maldad. Bienvenidos a la cuarta.

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