De nuestra Constitucionalidad…

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                                                        Rodrigo Juárez Ortiz.

Muy común es hablar de la implantación de un Estado de Derecho, que se debe respetar al Estado de Derecho, que vivimos en un Estado de derecho y ¿saben todos lo que esto significa?

Pues bien, de entrada nos parece que estamos frente a una vacua tautología semántica, toda vez que si el Estado es la personificación del orden jurídico, cabría la pregunta de si hay un Estado que no sea de Derecho ¿O sí? Como lo hemos afirmado, ad nauseam, en varias ocasiones, pensamos que la expresión pretenden referirla a un Estado en donde se respete al Derecho. De esta guisa el pueblo mexicano ha luchado incansablemente por tener un orden jurídico que sea respetado por todos, en donde se asuman, concomitantemente derechos y obligaciones de los gobernados y los gobernantes.

De ahí que también hemos sostenido, con el maestro Luis de la Hidalga( q.e.p.d.) que la Historia de México no es otra que la Historia de sus Constituciones, díganlo si no las grandes victorias de las luchas populares de México, sus grandes revoluciones, convertidas en Ley, a través de sus normas Constitucionales, desde el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana (por cierto de 24 de Octubre) de 1814 hasta la actual vigente de 1917, Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pasando por los decretos de Hidalgo y Morelos. Obviamente se omiten las normas Constitucionales centralistas de 1836 y 1843, por no pertenecer a los verdaderos anhelos del pueblo mexicano.

Es el caso que un día como mañana 4 de Octubre, pero de 1824, se promulgó la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos en donde por primera vez se usa el gentilicio “ mexicanos”; se basa en la Constitución gaditana(la Pepa) para las cosas novohispanas; se declara una república representativa y federal, tomando en cuenta el modelo estadounidense, e integrada por 19 estados, 4 territorios y un Distrito Federal; y en el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana ( Constitución de Apatzingán); a pesar de su carácter liberal, no se manifiesta directamente  sobre los derechos ciudadanos y respecto al derecho de igualdad, anhelado por la ciudadanía, éste quedó limitado, ya que subsistieron los eternos fueros el militar y el eclesiástico, pero nos garantiza la soberanía nacional, la división de poderes, así como la formación de los mismos, como se desprende de su texto.

En fin se trata de un documento Constitucional congruente con las ideas políticas en boga en esos tiempos y obedeciendo a causas de libertad, de independencia y de soberanía, entre otras, pero que le dio continuidad a las ideas progresistas y liberales de su época, así como bases a las futuras estructuras del estado mexicano, contrarias a las ideas de autoritarismo y del ejercicio autocrático del poder. ¡Enhorabuena! O usted, informado lector, ¿Qué opina?

 

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