Rodrigo Juárez Ortiz.
Recién acabamos de celebrar, con bombo y platillo, el CCIX Aniversario del inicio de la guerra de Independencia realizado por Dn. Miguel Hidalgo y Costilla, sin embargo no olvidemos que en un día como mañana, 27 de Septiembre pero de 1821, cuando el ejército Trigarante ( religión, independencia y unión) entró a la ciudad de México se dio por hecho, pero que fue formalmente cuando ésta se consumó con el Acta respectiva emitida y promulgada por la Junta Provisional Gubernativa del imperio mexicano al día siguiente 28 de ese mes y año.
Muchas vicisitudes tuvieron que darse antes de llegar a tan anhelado propósito: el inicio del movimiento insurgente del Padre de la Patria Dn. Miguel Hidalgo, en 1810; la Constitución gaditana del 19 de Marzo de 1812 (la Pepa, por haberse promulgado el día de s. José), en que fue declarada la monarquía constitucional en España; la Junta de Zitácuaro también llamada Primera Junta Nacional Americana de 1811; el Ier Congreso de Anáhuac de 1813 y los Sentimientos de la Nación del gran Morelos; la Constitución de Apatzingán de 1814; la lucha permanente de los realistas en contra de los insurgentes que devino en el encuentro de los Generales Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, con el Abrazo de Acatempan y el Plan de Iguala en 1821, el primero nombrado por el virrey Calleja en 1813, (precedido por la fama, cuando siendo coronel y comandante de la provincia de Guanajuato, y tres años después se le acusó “por una serie de malos manejos, enriquecimiento ilegal, ser excesivamente violento y cruel, así como abusar de su mando militar”, tanto que el virrey Calleja lo mandó llamar para que rindiera cuentas sobre estos hechos) como jefe de las tropas realistas para combatir al insurgente Guerrero en el Sur; la Conspiración de la Profesa de1820, con la intervención de Iturbide, el alto clero y Aramburú y otros criollos y españoles con miras a pactar la independencia por la abdicación de Fernando VII en 1820 y la vigencia de la “Pepa”; los Tratados de Córdoba en Agosto de 1821 con el último virrey Juan O´ Donojú; así como el Plan de Casa Mata de 1823, desconociendo el Plan de Iguala, los Tratados de Córdoba y el imperio de Iturbide, entre otros tantos eventos también relevantes en los hechos narrados y que por el límite de espacio no se pueden tratar a plenitud.
Pero lo que sí queda claro es que la lucha de nuestro pueblo por alcanzar su libertad de la oprobiosa dominación de trescientos años padecida en nuestros lares (aún quedan secuelas) impregnada de fanatismos, abusos, iniquidades, crueldades, racismo y esclavitud, entre otras, aun cuando también hubo manifestaciones artísticas y culturales con intervención creativa del mestizaje, en áreas como la arquitectura, la pintura, la escultura, la literatura, en suma, las artes y las artesanías, así como la gastronomía, prez y orgullo actual en el mundo, también entre otras, que le dieron sustento y riqueza a nuestra nacionalidad. O usted, nacionalista lector, ¿Qué opina?
Comentarios
comentarios