Bernardo Torres/API
Chilpancingo, Guerrero.- El desarme, el avance y el establecimiento de grupos armados en el Estado de Guerrero que se ha dado en los últimos días deja entre ver que hay «ciertos arreglos», con autoridades, señaló (sin especificar a que nivel) el Obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza.
Cuestionado tras oficiar una misa en la Iglesia del Barrio de Tequicorral, sobre los movimientos que se han registrado principalmente en la Región Costa Grande con el desarme de una guardia comunitaria, así como las incursiones de un grupo criminal en la Región Tierra Caliente, indicó que pareciera que se han dado por acuerdos con «cierto nivel de gobierno»
Insistió en muchas de estas guardias comunitarias están al servicio del crimen organizado, las cuales ahorita ya no están sembrando amapola, ya no hay tráfico de goma de opio, por lo tanto recurren a la comisión de delitos, como secuestro, robo y extorsión.
Se refirió al video presuntamente grabado en el municipio de Coyuca de Catalán, en la Región de Tierra Caliente, donde se observan a un grupo de personas asesinadas y otras vivas que están siendo torturadas, mientras otros caban una fosa para enterrarlos;
«Este video publicado anoche, donde están golpeando, apaleando a unas personas, es un crueldad al 100 por ciento, una deshumanización de la sociedad que tenemos que ponerle más atención», lamentó el lider religioso.
Los reacomodos de los grupos delincuenciales y el establecimiento de guardias comunitarias, dijo, dejan entre ver acuerdos con «cierto nivel de gobierno», ejemplificó con la policía comunitaria Tecampanera, la cual dijo, sigue estableciéndose en otras comunidades, además de la cabecera municipal de Teloloapan.
Otro ejemplo dijo, es la presencia de la comunitaria de Tlacotepec que provocó el desplazamiento de una decena de pueblos de la Sierra, «ahí están, nadie los quita, entonces suena a que hay ciertos arreglos, y ojalá que esto a nivel federal alguien pueda poner una solución».
Respecto a los resultados de la Guardia Nacional, Rangel Mendoza, señaló que desde un principio no estuvo de acuerdo en que esta corporación militar se encargara de la seguridad pública, pues la protección de civiles debe ser por una corporación civil, y la sociedad no debe renunciar a este derecho de seguridad.
Consideró que la Guardia Nacional desconoce el territorio en donde esta enfrentando al crimen organizado, y se corre el riesgo de que algún grupo «le llegue al precio». (Agencia Periodística de Investigación)