Con Buena Intención. Oficialmente el SNRP ya no existe

Juan Manuel Millán Sánchez_edited
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Por Juan Manuel Millán

Oficialmente el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP) ya no existe. Y desde hace algún tiempo el autonombrado Secretario General, Fernando Oliva Pérez, podría seguir traficando con sus influencias en distintos gobiernos estatales y municipales, ostentándose como dirigente de una agrupación que, en su tiempo, efectivamente existió y le dieron vida verdaderos periodistas, desde las primeras décadas del siglo pasado.

El llamado por sus siglas SNRP, dejó de contar con la llamada Toma de Nota, aquella que expiden las autoridades laborales a las asociaciones sindicales que cuentan con Contratos Colectivos de Trabajo; en este caso, con las empresas periodísticas de radio, televisión y prensa escrita.

Una de sus últimas membresías del SNRP_ según recuerdan ex miembros del mismo_ la tuvo en el periódico Uno Más Uno, pero desde hace algún tiempo no se encuentra registrado ya en el llamado Registro de Asociaciones de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS), ni tampoco en el registro del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (TFCA), padrón actualizado recientemente por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Es decir, todos los trámites que viene realizando la dirigencia del SNRP ante los gobiernos municipales y estatales, carecen de legalidad y podrían estar configuradas sus acciones, como delito de fraude.

Al no contar con toma de nota, el SNRP solamente quedó como una asociación civil en la que prevalece la antidemocracia orquestada por los hermanos Oliva Pérez y algunos otros actores que se van rotando los cargos en el Comité Directivo y que llevan años sin ser verdaderos Redactores de la Prensa pero, además, ahora buscan poner al frente del CEN del SNRP a una de sus integrantes, con la que supuestamente sostiene una relación sentimental, lo que les permitiría conservar el control a los hermanos Oliva, ante una debilitada planilla que pretende enfrentar ese cacicazgo.
Un ejemplo de cómo se trafica con influencias, es el espacio físico que los Oliva (Alejandro y Fernando) tienen, gracias al contubernio con las autoridades del gobierno, entonces emanadodel PRD @gobCDMX al cual le exigieron un espacio en el cuarto piso del Instituto de la Juventud (INJUVE), pero Claudia Sheinbaum Pardo la actual Jefa de Gobierno de la CDMX, pareciera que no está informada, no quiere o no puede desalojar los tiliches que se encuentran arronzados y llenos de telarañas, porque ese mencionado Comité Nacional del SNRP, simplemente ya no sesiona. Incluso, su teléfono 5543754523, dice la operadora, “el número que usted marcó, no existe o se encuentra fuera de servicio”.

Dicho espacio físico que se encuentra al garete en el Cuarto Piso, de la Calzada México-Tacuba, Alcaldía 235. Un Hogar Para Nosotros, No. 11330 en la Ciudad de México, deja fuera de la posibilidad a los jóvenes capitalinos, para que cuenten con un espacio digno en donde elaborar sus proyectos juveniles, así como cursos, capacitación y otras actividades de esa dependencia dedicada para los jóvenes, simplemente porque está ocupado por un sindicato fantasma y por ende, a cargo de supuestos líderes que lucran con una membresía inexistente.

Esa situación ilegal en que se encuentra el CEN del SNRP, ha permitido el abuso de algunos delegados sindicales en los estados, afiliando a políticos que han caído en desgracia, personas con antecedentes penales y varias miembros que se asumen como periodistas, por el hecho de que alguna vez en su vida agarraron un micrófono o porque ya cuentan con un celular para tomar fotos y subirlas al facebook.

En la delegación XXV del SNRP en Acapulco, la situación podría ser un tanto más delicada, pues recientemente Fernando Oliva, en los momentos de llevar a cabo la entrega-recepción de la supuesta oficina sindical, sorprendió a su Delegado, José Julio Vázquez Hernández, conocido con el mote de “El Chicharrón”, en una tremenda guarapeta, acompañado de varias botellas de alcohol, negándose a entregar las llaves del inmueble, según revelan las videos que circulan en diversos chats de whatsapp.

El citado inmueble propiedad del Gobierno del Estado, ubicado en la calle 4 de enero, esquina con Adolfo López Mateos, en la colonia Centro de Acapulco, recibió una inversión aparentemente millonaria en el año 2018, durante el gobierno del entonces alcalde Evodio Velázquez Aguirre, quien nunca habló del monto concreto de la inversión, cuando los trabajos simplemente consistieron en pintura de la planta baja y en un primer piso.

Pero en la inversión supuestamente millonaria, también se consideró la elaboración de un busto del extinto periodista y cronista de la ciudad, Enrique Díaz Clavel, el cual sería colocado en la plazoleta conocida como “De los Periodistas”, ubicado en la esquina de la calle Hidalgo y Adolfo López Mateos, pero lamentablemente nadie sabe sobre el paradero de costoso busto, después de que fuera presentada de manera privada en la oficina del presidente Evodio Velázquez, ante una mirada cabizbaja del artista plástico Aurelio Muñoz, que aún no recibía el pago por la ya de por sí regateada obra.

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