Carta Paramétrica: ¿Crisis de los partidos políticos?: el PRI

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Hasta hace algunos años en nuestro país cuando alguien se refería a “El Partido”, no hacía falta explicar a qué partido político se refería. Era el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Esa identidad o ese apelativo se fue perdiendo con el tiempo. Durante la década de los años 80´s o 90´s del siglo pasado, nuevas fuerzas políticas emergieron y el PRI ya no era sinónimo del partido en el gobierno. La reforma electoral de finales de los años 70´s de Reyes Heroles permitió a otras fuerzas políticas ser competitivas y ser fuerzas políticas alternativas.

Con el tiempo el apelativo de “El Partido” fue cada vez más difusa, menos concreta o clara. En 1989 en el estado de Baja California el PRI pierde su primera elección estatal frente al Partido Acción Nacional.  Si bien este partido había mostrado su fortaleza en elecciones municipales, no había ganado antes ninguna gubernatura. A partir de este momento el PRI inició un declive en su poder local.

La elección Presidencial del año 2000 en la que el PRI pierde por primera vez el gobierno federal y emerge el Partido Acción Nacional como fuerza dominante a nivel nacional, fue un punto de inflexión en nuestra historia político electoral. El triunfo del ex Presidente Vicente Fox finalizó una historia de más de 70 años de partido de Estado.

Durante todos estos años el PRI siempre mantuvo un candidato de “unidad”, es decir, siempre sus diferentes sectores o fuerzas políticas dentro de “El Partido” preferían tener un candidato en común y no tener un proceso de elección interna.  Esta historia cambió cuando el PRI perdió el poder federal. En 2002 se realizó una elección interna muy competida entre Roberto Madrazo y Beatriz Paredes. El primero resultó ganador. Esta fue la primera vez que el PRI tuvo una elección para el relevo de su dirigencia.

Esta historia que empezó hace apenas 17 años se repite el próximo 11 de agosto, sólo que en circunstancias muy distintas. Hoy el PRI representa la tercera fuerza electoral del país. En la última elección presidencial su candidato presidencial quedo a 37 puntos porcentuales del ganador, el actual Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien obtuvo 53% de la preferencia electoral contra el 16% de José Antonio Meade.

A diferencia de hace algunos años los niveles de atención sobre esta elección son mucho menores a los que se tuvieron en 2007. Mientras en aquellos años más de la mitad de la población estaba enterada del tema (55%) hoy menos de una tercera parte (28%) sabe de la elección.

De la misma manera la expectativa de que este instituto político regrese a tener la confianza de los ciudadanos son muy bajos actualmente. Mientras que en 2007, 35% de la población a nivel nacional consideraba que el PRI podría recuperar la confianza de los ciudadanos y 48% no lo veía así, 12 años después sólo 23% considera que el PRI puede recuperar la confianza contra 69% que dice lo contrario. Estos datos son claros indicadores de la distancia que existe entre el PRI y los ciudadanos.

Datos consistentes con los niveles de confianza son los que reportan el beneficio percibido cuando este partido estuvo en el gobierno. Es muy probable que estos números estén influidos por el hecho de ser un partido que viene de estar en el gobierno federal y perdió hace poco más de un año la elección presidencial. Lo cierto es que la percepción negativa de su contribución al país es de dos de cada tres mexicanos (64%), contra sólo 1 de cada cuatro (25%) que la ve positiva.

El PRI puede representar sólo un ejemplo de la crisis de los partidos políticos en general, o más aún de la vida pública.  Se podría contra argumentar que otras fuerzas como Morena (que no se considera partido si no movimiento) o el PAN no tienen esta imagen pública. Lo cierto es que  el primero parece más afianzado  por el capital político del Presidente López Obrador y el segundo tiene más arraigo a nivel local que nacional, como mostraron las elecciones locales pasadas.

Habrá que poner atención al proceso electoral en puerta del PRI para observar su desenlace. Finalmente tarde o temprano el actual gobierno en el poder tendrá que enfrentar contrapesos. ¿Será el PRI quien los representará? Una historia todavía por escribirse.

 

Nota Metodológica:                                     

Encuesta Parametría. Representatividad: Nacional. Número de entrevistas: 800 encuestas realizadas cara a cara del 27 al 31 de julio de 2019. Nivel de confianza estadística: 95 %. Margen de error: (+/-) 3.5 %. Diseño, muestreo, operativo de campo y análisis: Parametría SA de CV. Método de muestreo: Aleatorio sistemático con probabilidad proporcional al tamaño. Unidad de muestreo: Las secciones electorales reportadas por el INE. Población objetivo: Personas de 18 años en adelante con credencial para votar que al momento de la entrevista residan en el lugar de interés.

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