Edgar de Jesús/API
Chilpancingo, Gro. 01 de Agosto del 2019.- Santiago Mazari Hernández alias «El Carrete» o «El Señor de los Caballos», detenido el jueves en la Sierra de Guerrero, podría coadyuvar a las investigaciones para dar con el paradero de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos el 26 de Septiembre de 2014 en Iguala.
Y es que en el mes de Febrero de 2015, en varias partes del Estado de Morelos, fueron colocadas narco mantas donde el líder de la organización conocida como «Los Rojos», se deslindó de los hechos ocurridos aquella noche del 26 y madrugada de Septiembre, pero a la vez dijo a los padres de los desaparecidos que el empresario Federico Figueroa, hermano del cantautor Joan Sebastian, sería el responsable de «la noche de Iguala».
En Marzo del año 2015, padres de los 43 normalistas desaparecidos pidieron ayuda a «El Carrete», afianzado en el vecino estado de Morelos, para localizar a sus hijos.
En esa ocasión, una caravana en la que se trasladaban los padres de familia, partió de la normal rural «Raúl Isidro Burgos» de Ayotzinapa, unicada en Tixtla, hasta el crucero que comunica a Huitzuco de los Figueroa e Iguala, sobre la carretera federal México-Acapulco.
Justo en el punto conocido como «Rancho de El Cura», los padres de los 43 chocaron un mensaje en papel bon y hojas tamaño carta, donde pedían al líder del grupo criminal su ayuda para la localización de los estudiantes.
En declaraciones a la prensa, dijeron estar dispuestos a reunirse con «El Carrete», quien era señalado por las autoridades federales como responsable de la violencia que se registraba en ese año, en el Estado de Morelos.
Esto era producto de una disputa que mantenían con «Los Rojos» con el grupo delictivo Guerreros Unidos (GU), por el control del trasiego, producción y distribución de las drogas en Morelos y Guerrero.
En el mensaje, los padres de los 43 pedían al líder delincuencial se comunicara o diera informes sobre el paradero de los estudiantes: «Los padres de los 43 alumnos desaparecidos siempre exigiremos al gobierno nos entregue vivos a nuestros hijos, porque ellos se los llevaron».
«Háganos saber de alguna manera cómo puede ayudarnos, estamos dispuestos a encontrarnos con usted si asi lo desea», se leía en los pliegos colocados.
La versión de la entonces Procuraduría General de la República (PGR), denominada en ese entonces como «verdad histórica» por el titular Jesús Murillo Karam, indica que la desaparición de los 43 normalistas se dio porque miembros de la organización «Guerreros Unidos» creían que entre los estudiantes venían infiltrados miembros de sus contrarios, «Los Rojos», para pelearles «la plaza» de Iguala.
Públicamente nunca se supo de algún encuentro entre este líder criminal y los padres de los 43. (Agencia Periodística de Investigación)
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