Una médico general se suma a la protesta; los dos denuncian hostigamiento laboral y represión sindical
Jonathan Cuevas/API
Acapulco, Gro. 12 de Julio del 2019.- Dos trabajadores de la Secretaría de Salud se mantienen en huelga de hambre afuera del Hospital General de Acapulco en El Quemado, luego de sufrir hostigamiento laboral y represalias por conflictos con la Secretaria General de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Salud, Beatriz Vélez Núñez.
El enfermero Joel Hernández Gómez cumplió este viernes doce días en huelga, y su estado de salud evidentemente está deteriorado, mientras que Miriam Pérez Narcia, médico general, cumplió tres días.
Ella está adscrita a la clínica de diabetes del Hospital Donato G. Alarcón de Ciudad Renacimiento, y según indica, han sufrido actos de represión por parte de funcionarios públicos de la Secretaría y el Sindicato.
Señaló al médico Domingo Juárez, Director General del nosocomio, así como a Ariel Terrazas Tellez, jefe de Recursos Humanos, y al administrador José Ángel Mejía Álvarez, porque la han reprimido y se han negado a firmar u otorgar lo que por derecho le corresponde.
Explicó que no le han querido firmar la autorización para su periodo vacacional, a pesar de que son periodos que ya son pasados y se los deben.
Pérez Narcia afirmó que en el hospital de Ciudad Renacimiento hay corrupción y nepotismo, y como ejemplo dijo que la esposa del director era encargada del Programa de Calidad y encargada de evaluar a los trabajadores, pero hoy es la jefa de consulta externa.
En el caso del Jefe de Recursos Humanos acusó que nunca se encuentra en su oficina y cuando acude, llega a las 12:00 del día.
Además señaló a Raquel Estrada Villaseñor que es la que se encarga de todos los asuntos sindicales, de estar detrás de todos estos actos arbitrarios, pues dijo que a ella nisiquiera le han otorgado los estímulos anuales, perfectos y de calidad, mientras que en diciembre pasado le hicieron un descuento de 3 mil pesos.
«El 14 de Febrero me dejan la quincena en cero cuando ni siquiera me dan una explicación, y después, a la siguiente quincena 5 mil pesos, a la siguiente como en abonos, 4 mil, y así me han estado descontando»; denunció.
El argumento que le han dado para hacerle esos descuentos, destacó, es que ha tenido faltas, lo cual aseguró que es falso.
Acusó que el jefe de Recursos Humanos tiene adscritas tres personas como secretarios, mientras que en la clínica de diabetes no hay personal, «prácticamente me dejan sola porque soy incluso a veces la que hace el aseo e incorporarme en cuestiones de enfermería».
En su caso, dijo que ha evitado ser despedida y en este momento exigió sus vacaciones para poder incorporarse a la huelga, porque ha sido tratada de una manera humillante cuando tiene una trayectoria de 22 años de base en la Secretaría.
El enfermero Joel Hernández expuso que en doce días que lleva de huelga, su salud se ha ido deteriorando, mientras el Secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos se ha mostrado insensible a su situación que también tiene que ver con represión de la lideresa sindical, Beatriz Vélez Núñez.
Acusó que en el sindicato de salud que dirige Vélez Núñez, «lo que se vive es un terrorismo sindical», mientras que el director del hospital donde laboran, ha llegado hasta a golpear a los trabajadores, además de cometer constantes abusos, sin embargo «no pasa nada porque está en contubernio con el Sindicato».
En cuanto a su salud, dijo que presenta un cuadro bajo de deshidratación, debilidad, mareo y vista borrosa, pues al momento solo se hidrata con agua, suero y miel.
«Voy a aguantar aquí, si salgo con los pies por delante a ver si así le retumba la conciencia al secretario Carlos de la Peña, y al propio gobernador», expresó.
Finalmente detalló que en su caso fue cambiado de descripción (a Tierra Colorada) sin ser notificado previamente, además de que le dejaron de pagar a pesar de tener medidas cautelares por parte de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
La exigencia de Joel Hernández es su reinstalación en el hospital de Ciudad Renacimiento o en cualquier otra parte de Acapulco, así como sus salarios caídos de un año. (Agencia Periodística de Investigación)