Juan Blanco/API
Chilpancingo, Gro. 07 de Junio del 2019.- Adilenne, una niña de 10 años, se debate entre la vida y la muerte en el Hospital General «Raymundo Abarca Alarcón» de Chilpancingo. Sólo un traslado al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias ubicado en la Ciudad de México, podría ponerle a salvo, sin embargo las autoridades no la han auxiliado desde el 23 de junio, fecha en que fue internada en ese nosocomio.
La tarde del viernes 22 de junio del presente año en el municipio de Mochitlán, Guerrero, Adilenne pidió permiso a sus padres para que junto con un grupo de amigos y familiares fuera a bañarse a una alberca local.
Los minutos en ese balneario transcurrían sin ningún problema para la menor de edad, hasta que por no saber nadar, se sumergió a una zona profunda de esa alberca y en su esfuerzo por salir ingirió y aspiró agua por la boca y nariz.
La situación por la que atravesó la chica no pasó a mayores en ese instante, contó este domingo Ana de la Cruz, mamá de Adilenne, a quien se le dificulta el español puesto que tiene descendencia indígena.
Las consecuencias de haber bebido agua vinieron entre la tarde-noche de ese viernes cuando a la pequeña le dio un dolor insoportable en el estómago que la llevó a un centro de salud de Mochitlán.
Sin embargo no hubo respuesta pues la doctora en turno de carácter prepotente, cuenta la mamá, no quiso canalizarla, ni el sábado ni el domingo pues afirmó que Adilenne no tenía nada. Pero el malestar refutaba sus dichos.
La menor no sólo batallaba en contra del dolor que tenía en la boca de su estómago, sino en contra de problemas respiratorios que aparecieron después, y que a la fecha continúan.
Al ver que el personal de la clínica se negaba a brindar servicio, al cual todos tienen derecho de acuerdo a la constitución, la mamá y el papá de nombre Raymundo decidieron trasladar a su hija al Hospital General «Raymundo Abarca Alarcón» de Chilpancingo.
Finalmente fue auscultada por el doctor y de acuerdo con su diagnóstico la niña tiene alojada una bacteria en sus pulmones pues todo indica que el agua que accidentalmente tomó el día en que fue a la alberca de Mochitlán, estaba contaminada.
Ahora la menor con ese problema respiratorio desde hace quince días se debate entre la vida y la muerte en el hospital porque este no cuenta con un doctor especialista en cardiología. Sólo un traslado al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias de la CDMX, podría ponerle a salvo.
Los padres urgieron al titular de la Secretaría de Salud en el estado, Carlos de la Peña Pintos, al Sistema Integral para la Familia (DIF), su ayuda para que Adilenne sea llevada a ese instituto y le sea matada la bacteria que se encuentra en sus pulmones.
Además pidieron se investigue a la doctora del centro de salud de Mochitlán que se negó a atender a la también alumna de la Escuela Primaria de ese asentamiento. (Agencia Periodística de Investigación)
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