Contexto Político. PRI: ¿Encubrir al compadre del Tequilero?

 

El 3 de mayo, el priista Saúl Beltrán Orozco solicitó licencia por tiempo indefinido para separarse de su cargo ante los señalamientos en los que se le vincula con el grupo delictivo “Los Tequileros”, que ha implantado un régimen de terror en diferentes municipios de la Tierra Caliente de Guerrero. Al día siguiente el pleno del Congreso local aprobó por unanimidad su solicitud.

En el documento que envió al Congreso local refiere que la licencia la pide “para separarme temporalmente de mi cargo, sin que eso implique una renuncia, pues en cuanto solucione mi situación legal y quede patente la inconstitucional de la orden de aprehensión dictada en mi contra, regresaré a ocupar el escaño en el Congreso estatal que me corresponde”.

Recordemos que enfrenta un proceso penal por la desaparición y homicidio de José Antonio Ceferino Gil, trabajador del Ayuntamiento de San Miguel Totolapan, hechos ocurridos el 24 de septiembre de 2014, tiempo en el que Beltrán Orozco fungía como alcalde de dicho municipio.

Perla García Navarro, agente de la policía municipal de San Miguel Totolapan (detenida actualmente por homicidio) señaló en su declaración ministerial que Saúl Beltrán ordenó desaparecer a José Antonio Ceferino Gil “para que no hablara” ya que éste presenció la privación de la libertad de José Ascencio Acuña, párroco de la iglesia de San Miguel Totolapan, quien también fue asesinado.

“Fue el presidente (Saúl Beltrán), el que ordenó que levantáramos al cura por problemas que teníamos con él, lo fuimos a sacar a la iglesia el día 22 de septiembre de 2014”, señaló.

La policía también refiere en su declaración ministerial que José Antonio Ceferino Gil iba entrando en la iglesia cuando ellos llevaban por la fuerza al párroco.

“Así que nos ordenó el presidente municipal Saúl Beltrán Orozco, que lo desapareciéramos para que no hablara”, indicó.

Incluso, José Ceferino Vergara, padre del trabajador municipal buscó al entonces alcalde para pedirle que regresaran a su vástago, y la respuesta del munícipe fue: “Ya no vas a volver a ver a tu hijo”.

Pobladores de San Miguel Totolapan han asegurado que durante la administración de Beltrán Orozco se fortaleció el grupo delictivo que encabeza su compadre Raybel Jacobo de Almonte, “El Tequilero”, propiciando de esa manera el incremente de secuestros y extorsiones en la zona.

Pero eso no le importó al PRI. De hecho, el entonces dirigente estatal, Cuauhtémoc Salgado Romero, lo apoyó para que fuera candidato a diputado local del distrito 17, que comprende los municipios de Coyuca de Catalán, Ajuchitlán del Progreso, San Miguel Totolapan y Zirándaro de los Chávez.

En 2015 y ante el desgaste del PRD, el PRI se alzó con la victoria. Saúl Beltrán logró derrotar a Catalino Duarte Ortuño, su principal oponente y actualmente desaparecido. Sin mayor problema rindió protesta como integrante de la LXI legislatura local, el 13 de septiembre de ese año. Luego de largas negociaciones entre las fracciones parlamentarias, fue designado presidente de la Comisión de Examen Previo.

En un principio negó ser compadre y conocer al Tequilero, pero no fue por mucho tiempo. Poco a poco cayó en contradicciones.

El 30 de enero, en el noticiero nocturno de Televisa, que conduce la periodista Denise Maerker, se difundió un video en donde aparecen Saúl Beltrán y Raybel Jacobo de Almonte en una fiesta.

La fiesta era en honor a David Jacobo Acosta (hijo del criminal), el 5 de enero de 2014. Los Cocodrilos del Pacífico amenizaron el bautizo. El lugar era resguardado por hombres que portaban armas de grueso calibre.

Asimismo, el 28 de abril de 2011 Saúl Beltrán y su esposa Diana Laura Landeros se convirtieron en padrinos de la niña Marisol Jacobo Castillo, hija de Raybel Jacobo de Almonte y Victoria Castillo Amaya. Así consta en el libro de bautismos de la parroquia San Miguel Arcángel.

El pasado 18 de enero reconoció que apadrinó a una niña, pero que “no sabía que era hija de Raybel (Jacobo de Almonte)”.

“Ahí está la boleta, ¿para qué me preguntan eso? Ahí está la boleta, ya lo vieron. Si ya lo exhibieron, ¿yo qué les puedo decir?”, refirió en una actitud evasiva.

El PRI trató de minimizar el asunto. Pero no fue por mucho tiempo. La bomba le explota en las manos.

Y la gota que derramó el vaso fue el surgimiento de un grupo de autodefensa en San Miguel Totolapan para frenar las acciones de El Tequilero y sus cómplices.

El fiscal Javier Olea Peláez se comprometió con los totolapenses “darle para abajo” al criminal. Y eso no es todo, Televisa dio a conocer un video en el que el fiscal afirma que Saúl Beltrán “es el Tequilero número uno”.

“Tengo perfectamente la radiografía. Y ya les dije, ‘El Tequilero’ número uno se llama Saúl Beltrán Orozco, punto. Pero tiene fuero”, afirmó ante un grupo de pobladores.

No ha sido capaz de darle para abajo al Tequilero y ha incumplido en aprehender al legislador priista, quien desde que solicitó licencia al cargo no se le ha vuelto a ver.

La dirigencia nacional del PRI lo único que hizo fue suspenderle sus derechos partidistas. No quiso expulsarlo. Todavía confían en él a pesar de los señalamientos y evidencias que hay en su contra. Así es el “nuevo PRI” de Enrique Peña Nieto, un PRI que solapa a sus cuadros.

Pero eso sí, el PRI desvía la atención atacando a sus adversarios políticos de cosas menores. La pregunta es, ¿por qué tanto empeño en proteger al compadre de don Raybel?

Ah, y que nadie se sorprenda si don Saúl regresa por sus fueros en el Congreso local. Es cuanto.

Comentarios: E-mail: efrain_flores_iglesias@hotmail.com; Facebook: Efraín Flores Iglesias; Twitter: @efiglesias

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