Millones le dicen NO a Nicolás Maduro

 

El gobierno de Nicolás Maduro, que violó la propia ley chavista cuando se negó a autorizar un referéndum revocatorio del mandato presidencial, sufrió ayer una dura derrota moral, propinada por millones de venezolanos, que ayer se echaron en masa —en todo el país y en decenas de ciudades en todo el mundo, de México a Miami, pasando por Madrid y Durban (Sudáfrica)— para votar contra las elecciones constituyentes del 30 de julio, que planea el régimen para diseñar una nueva Carta Magna a su medida.

A pesar de que el referéndum no fue legalizado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), de obediencia chavista, ayer se vieron colas de miles de personas que votaron en ambiente festivo y con banderas nacionales en la mano. “Por fin, después de años haciendo colas en supermercados casi vacíos, hacemos colas felices”, comentó una joven con la cara pintada con los colores de la bandera de Venezuela.

“Sacar la espina”. “Hoy estamos sacándonos la espina del referéndum que nos robaron el año pasado”, dijo el ex candidato presidencial Henrique Capriles, que indicó que “la clave” de la consulta de este domingo es la participación de los venezolanos que buscan “ratificar que queremos que en el país haya democracia”.

“Hoy los venezolanos estamos dando un ejemplo al mundo de que somos un pueblo que amamos la democracia. Hoy cada venezolano que ha acudido a algún punto [de votación] soberano, ha acudido con la firme convicción de que este país pueda encontrar una solución”, afirmó Capriles.

El líder opositor Leopoldo López, bajo arresto domiciliario desde que fue excarcelado la semana pasada tras varios años en prisión, anunció en un video colgado en Twitter que había votado. Por su parte, el ex alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, también bajo arresto domiciliario, salió a la ventana con una bandera de Venezuela a saludar a decenas de simpatizantes y a anunciar que había podido votar.

Feudos no tan chavistas.La consulta de ayer, convocada por la oposición en 559 ciudades de 101 países, pudo celebrarse incluso en feudos chavistas como el oeste de Caracas, donde la población votó intimidada por comandos chavistas armados que llegaron incluso a abrir fuego.

“Yo voté por Chávez antes, pero ya no soy chavista. Ya Chávez se murió y el que está muerto está muerto”, dice el conductor Henry Carrasco, después de depositar su voto en la parroquia caraqueña de Antímano, una de las zonas más emblemáticas del oficialismo, donde el entusiasmo por la Revolución se ha diluido en los últimos años.

“Yo quiero que Maduro se vaya, es demasiado embustero y sacó una Constituyente sin consultar con el pueblo. Si se aprueba aquí va a venir más dictadura, una dictadura peor que la de Cuba”, dice Carrasco junto a la fila dinámica y fluida que no deja de renovarse en este lugar que un día adoró al fallecido presidente Hugo Chávez.

“Simulacro fracasado”. Sobre el simulacro de elecciones para la Asamblea Constituyente, que ayer realizó el Poder Electoral y el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de cara a las votaciones del próximo 30 de julio, ha sido un “parapeto”, un “fracaso”.

“Se calcula que la participación en el simulacro del Gobierno no llega a 50 mil personas. Ha sido un fracaso”, dijo Capriles al señalar que el chavismo procuró mover gente a los lugares a los que acudirían los dirigentes oficialistas cuya participación sería televisada.

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