La Gavia; de búnker a pueblo fantasma 

 
*** A base de traición, en 10 años “El tequilero” pasó de ser borrachín sin dinero, al criminal más cruel y temido de Tierra Caliente, Guerrero 
 
*** Provocó el desplazamiento de unas 12 mil personas (la mitad de la población de San Miguel Totolapan), y cometió al menos 200 secuestros masivos 
 
Bernardo Torres/Jonathan Cuevas/API
Reporteros
 
Chilpancingo, Gro. 03 de Julio del 2017. (Síntesis de Guerrero).- La Gavia, comunidad de Raybel Jacobo de Almonte, alias “El Tequilero”, se convirtió en un pueblo fantasma, sitiado por el Ejército Mexicano y Policía Estatal, donde decenas de animales se muestran hambrientos y flacos.
El pueblo está situado a unos 15 minutos de la cabecera municipal, San Miguel Totolapan. En un crucero a la mitad de la carretera, hay un retén conjunto de las dos corporaciones ya mencionadas.
Al entrar, las pocas calles de este pequeño pueblo lucen desoladas, solo vacas, perros, cerdos y caballos (varios finos), deambulan en busca de alimento. Todos lucen esqueléticos.
Hay unas 80 casas en su mayoría cerradas con candados, igual que la escuela primaria, el jardín de niños y la iglesia. De las pocas que tienen las puertas abiertas, salen y entran las bestias y caninos.
En el domicilio de Raybel Jacobo hay más animales que en cualquier otro. Desde la entrada se aprecian dos corrales de donde se asoman también patos y chivos. Al fondo andan los caballos y las vacas.
Pero la vivienda luce precaria, de ladrillo y algunas partes de adobe. Ahí viví con su esposa y hermana que, según los pobladores de San Miguel, ahora tiene una casa “de lujo” en Chilpancingo, capital del Estado.
Rondan el pueblo policías y militares, alertas, con metralla en mano, por cualquier situación de riesgo. Mantiene varios puestos de revisión en las entradas y salidas.
Todas las familias huyeron a partir de diciembre del año pasado, cuando el pueblo de San Miguel se levantó en armas e inició la persecución de Raybel. Sin embargo, quedaba toda la familia de ese personaje en ese lugar, pero huyeron después del 12 de Junio tras el ataque que hicieron sicarios de Raybel contra elementos de la Procuraduría General de la República (PGR), asesinando a cuatro.
Hoy el pueblo está sitiado por las fuerzas de seguridad, y la familia de Raybel está distribuida en ciudades como Iguala, Chilpancingo y otras del Estado de México; afirman los vecinos de la cabecera.
En 10 años, San Miguel Totolapan pasó de 24 mil a 12 mil habitantes
Raybel Jacobo de Almonte, empezó su régimen de terror en San Miguel Totolapan, en la Región de Tierra Caliente, en el año 2007, junto con la Guerra contra el narcotráfico que empezó el entonces presidente de la república, Felipe Calderón Hinojosa.
Proveniente de una familia humilde, que se dedicaba a la venta de leña, y postes para corrales, y dado al vicio, que incluso pedía dinero para seguir tomando, relatan pobladores, fue reclutado por Vicente Popoca, miembro del grupo criminal Guerreros Unidos, que buscaba ampliar su territorio de la Zona Norte a la Tierra Caliente.
Muy pronto hallaron un modo de someter a la población, mediante el secuestro, la extorsión y el tráfico de drogas, desde la parte alta de la sierra de este municipio; lo que derivó en el colapso de la economía, e inició el éxodo de familias enteras.
Afianzado en una pequeña zona de no más de tres comunidades, empezó a ejecutar secuestros en los municipios colindantes, obligando al desplazamiento de pueblos enteros.
El 2015, marcó el inició del episodio de violencia brutal, secuestros de una a tres personas, se convirtieron en  secuestros masivos, de hasta 24 víctimas, con el arribo a las filas de los Tequileros, de Mauro Hernández González, alias “El Vago”.
Esta gavilla de delincuentes, responsable de más de 200 secuestros en seis municipios, de acuerdo con el Movimiento por la Paz, era encabezado por Saúl Beltrán Orozco, primero como presidente municipal y posteriormente como diputado local por el PRI, ahora expulsado de su partido y separado del cargo.
El asesinato de un menor de apenas 10 años de edad, junto a su madre, y violaciones de mujeres, hizo brotar la indignación de los totolapenses, y empezó a incubarse el proyecto de autodefensa, para poner fin a la ola de atrocidades.
En enero de 2016, fueron secuestradas 27 personas que iban a una boda, tres días después cinco maestros en Ajuchitlán del Progreso y apenas un mes después, 24 trabajadores de una mina; estos últimos secuestros fueron pagados por el gobierno del Estado, que recién iniciaba, Héctor Astudillo Flores.
Ya para esa fecha, sumaban por lo menos 25 pueblos desplazados por la violencia, de 115 con los que se conforma el municipio y la población de San Miguel Totolapan, se había reducido a la mitad, de 24 mil habitantes, en la actualidad quedan apenas 12 mil.
De acuerdo con los pobladores de la cabecera municipal, en la región conocida como La Cañada de San Tehuhuetla, los pueblos vacíos, son; Las Mesas, Chaxcuita, Lod Bancos, San Rafael, Santa Maria de las Flores, el Barroso, San Gregorio, Barranaca de Iguala, Los Pericos y El Potrero.
En el Valle Luz, son otras siete localidades desplazadas; El real, Los Cajones, Los Guajes, Cuadrilla, El Machero, El Carrizal y El Querengue; mientras que en la zona serrana se cuentan al menos, Pericotepec, Los Encinos, Las Tunas, Huerta Vieja y El Aguacate.
Informes de los pueblos de la sierra, indican, que tras el ataque a miembros de la PGR, Raybel Jacobo, se refugia en comunidades del municipio de Tlacotepec, donde ha recuperado su relación con el grupo criminal de los Guerreros Unidos, desde donde prepara su acecho a San Miguel Totolapan.
Por la presencia de Los Tequileros, el municipio se encuentra dividido, en la parte serrana y el valle, las cuales por su geografía no tienen comunicación, y el ayuntamiento ha optado por establecer una segunda cabecera municipal, en la comunidad de Linda Vista. (Agencia Periodística de Investigación) 

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