De Frente. Marx bendijo la Alianza PAN y PRD

 

 

Por: Miguel Ángel Mata Mata

 

Lo dice alguien como Domitilo Soto. Lo mismo Celestino Cesáreo, David Jiménez Rumbo, Bety Mojica, Félix Salgado e, inclusive, el empresario Alberto López Rosas: el PRD es un partido de izquierda cuyas convicciones se remiten a Marx. ¿Cierto?

Quien sostenga lo contrario puede ser considerado enemigo del proletariado y cómplice de “El ejecutivo del Estado moderno (que) no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía” (Carlos Marx).

Otros, obvio que al ser otros piensan distinto, ¿qué no?

Por ejemplo: Jorge Camacho, Enrique Caballero, Gloria Sierra, Zeferino Torreblanca, Alejandro Martínez Sidney, Felipe Calderón o Margarita Zavala, pasando por el famoso (ex) jefe Diego: “El PAN es un partido político laico, de ideología humanista, afín a las ideas liberales y de la Democracia Cristiana”.

Quien sostenga lo contrario negará que “La democracia es como el amor. ¡Hay que hacerlo todos los días!” (Maquio)

Hasta aquí, todo va en orden.

Hemos leído lo que son las puntas opuestas de una cuerda. Los extremos alejados tanto, que les llamamos antípodas. O sea que ocupan una posición radicalmente opuesta o contraria la una de la otra. Como el Norte y el Sur. Este y Oeste. Blanco y negro. Como Andrea Bocceli y el Acapulco Tropical.

Pero, he aquí el pero, ahora resulta que para la elección del 2018 en México, PAN y PRD han decidido que las dos puntas de una cuerda se unirán. Las antípodas se encontrarán. Algo así como unir al Polo Norte con el Polo Sur. Al Este al Oeste. Al blanco con el negro. Bocceli entonando Mar Sagrado de Walter Torres. Irán en alianza. Muy interesante.

De inmediato nacen, de ese matrimonio de conveniencias, algunas preguntas:

 

  • ¿Significaría un voto por esa alianza un impulso a una mayor liberalización de la economía, como propone el PAN, o una mayor intervención del Gobierno, como quiere el PRD?
  • ¿Estaríamos votando por una profundización de la reforma energética, como aprobó el PAN o por su cancelación, como sugieren los perredistas?
  • ¿Votaríamos por una reforma fiscal que redujera el impuesto sobre la renta, aplicara IVA general y simplificara trámites y pagos como aprobó el PAN o por un alza de ISR para empresas y familias de altos ingresos?, como propone el PRD.
  • ¿Echaríamos abajo la reforma educativa, como aprobó el PAN, o la derogamos, como propone el PRD?
  • ¿El empresario Alberto López Rosas o el marxista Zeferino Torreblanca?
  • ¿La leche o el café?

 

Son preguntas sin respuesta.

Hemos buscado entre los ismos y hallamos que ambos partidos son marxistas. Uno ama a Marx (Carlos) y el otro a Marx (Groucho). ¿Lo creen?

Ahí van algunas frases para que comparen:

Groucho Marx dijo: La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

Carlos Marx dijo: El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra.

 

Groucho recomendó: Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…

Mientras Carlos sostuvo que: La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.

 

Groucho reflexionó que: ¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!

Mientras Carlos que: Los desposeídos tienen un mundo que ganar.

 

Groucho es un hombre de principios y ofrece: Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.

Mientras Carlos sostiene que Nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos.

 

¿Cuál es cuál? Uno materialista dialéctico. Otro artista y cómico. La sola sugerencia de unirles implicaría que uno de ellos renunciase a sus principios. Una alianza marxista obligaría a uno de los Marx a renunciar a su esencia. ¿Cambiamos al materialista por el cómico o viceversa?

PAN y PRD son tan opuestos como Marx (Groucho) y Marx (Carlos). Lograr una alianza implica que alguno de ellos, o ambos, renunciasen a sus agendas.

Algunos analistas sugieren que existe una manera en que esta alianza podría funcionar: la renuncia del PRD a su agenda, porque el PAN nunca lo va a hacer.

Porque, como sentenció alguna vez uno de los últimos ideólogos panistas, Carlos Castillo Peraza: “Acción Nacional no quiere ser el `Pepe el grillo` de Pinocho. Quiere todo el taller de Gepeto”.

Y porque, dicho al estilo Groucho, en boca del PRD: si nuestros principios son un obstáculo para mantener el registro, no importa, tenemos otros.

Antes de morir, el PRD podría reconsiderar su marxismo materialista, echarse al marxismo estilo Groucho y recordar que: El matrimonio es la principal causa de divorcio.

Que conste. No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio (Marx).

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