Con el gasolinazo huachicoleros tuvieron un poderoso incentivo para robar

El aumento en el precio de la gasolina y la disminución del combate a la ordeña de ductos de Pemex hicieron muy atractivo para los huachicoleros robar y vender ese combustible en el mercado negro.

 En los últimos cuatro años, el precio promedio de la gasolina más barata, la magna, creció 24%, mientras que el gobierno federal recuperó 63% menos combustible. En contraparte, las tomas clandestinas a ductos de Pemex se triplicaron en este mismo periodo.
 Esto quiere decir que mientras hubo menos combate a la ordeña y un precio más alto del combustible, el robo creció.

“Los delincuentes actúan con algún tipo de racionalidad económica. Sopesan beneficios y costos de su actividad delictiva”, dijo en entrevista con el HuffPost México Marcelo Delajara, investigador del Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

 Para Delajara, el aumento en el precio de la gasolina y el combate a la ordeña son dos de los factores económicos detrás del crimen. “Toda la economía del crimen, que es un área de la economía, se basa en ese razonamiento. La incidencia delictiva depende directamente, en este enfoque económico del crimen, de cuánto sea el beneficio en relación al costo”, dijo.

Y eso es exactamente lo que pasó en el caso de los chupaductos en México: la gasolina se volvió un bien más valioso porque su precio aumentó mientra el costo de robar el combustible bajó, lo que hizo que creciera el beneficio de robar en razón al costo de cometer este delito.

Recuperan menos gasolina

De 2012 a 2016, la cantidad de gasolina robada que logró recuperar el gobierno federal disminuyó 63%, con base en datos obtenidos por el HuffPost México a través de una solicitud de información.

En 2012, el Gobierno Federal aseguró 1 millón 506 mil 873 litros de gasolina en todo el país, de los cuales el 72% fue por robo a ductos y 27% de pipas robadas. Para 2016, la cantidad de combustible cayó a 549 mil 233 litros, 76% fue por ordeña de ductos y 24% de la gasolina recuperada de pipas hurtadas.

Estas cantidades, informó Pemex, corresponden al producto asegurado por comisión de los delitos de robo de hidrocarburo en modalidad de toma clandestina y robo a carro tanque y autotanque.

Además de que en los últimos cuatro años se recuperó menos gasolina robada, al menos tres de los programas de seguridad física que tiene Pemex para reducir el hurto de combustibles están desfasados hasta por dos años por falta de presupuesto.

Según una investigación del periódico El Universal, los proyectos SCADA, que se instalan en la red de ductos de Pemex para detectar pérdida de presión por actos ilícitos, empezará a operar hasta 2018; el sistema de seguridad física, para evitar daños a instalaciones marinas, en 2019; y los controles en terminales, para dar mantenimiento a los sistemas de seguridad, se terminará hasta dentro de dos años.

Esto quiere decir que no solo el Gobierno Federal ha recuperado mucha menos gasolina robada, tampoco ha logrado concluir los sistemas para detener y combatir el robo del combustible.

Gasolina, la joya de la corona

Si el problema no fuera suficientemente grave, el costo de la gasolina de Pemex se fue incrementando, lo que permitió que el combustible adquiriera un mayor valor.

En 2012, el costo promedio de la magna fue de 10.81 pesos por litro. En 2017, año en que inició el proceso para la liberalización de los precios de la gasolina, el costo promedio de enero y febrero fue de 16.21 pesos por litro.

En términos nominales, de 2012 a 2017 el precio de la magna aumentó 5.4 pesos, es decir, casi un 50%. Sin embargo, la inflación acumulada en ese periodo fue de 25.6%, por lo que el incremento en el valor real de la gasolina fue de 24%.

Esto significa que la venta de la gasolina robada es mucho más rentable ahora que en 2010, pues la gasolina aumentó por encima de la inflación, lo que hace a la gasolina la joya de la corona.

Más ordeña

El alto costo de la gasolina y la baja en el combate del robo podría explicar por qué en los últimos cuatro años el número de tomas clandestinas se triplicó.

En 2012, Pemex registró 1, 635 tomas clandestinas en todo el país. Para 2016, fueron 6 mil 873, es decir, 320% más, según información de Pemex.

Incluso, en los primeros dos meses de 2017, Pemex ya tiene registro de 1, 647 tomas clandestinas a ductos de Pemex en todo el país, esto es un poco más del total encontradas en todo el 2012.

 

Fuente: The Huffington Post

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